LA PAZ, 27 feb (El Libre Observador) — Los nueve departamentos de Bolivia han sido declarados bajo alerta hidrológica desde el 27 de febrero hasta el 14 de marzo, informó este jueves el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) y advirtió que varias regiones experimentarán un aumento en el caudal de los ríos, con posibles riesgos de desborde.
La alerta, clasificada con prioridad naranja, indica un nivel de amenaza significativo, con acumulaciones de lluvia que podrían alcanzar entre 80 y 90 milímetros en las zonas afectadas, lo que representa un riesgo para las actividades humanas y la infraestructura.
“Se declara alerta naranja hidrológica cuando la tendencia ascendente de los niveles de los ríos y la persistencia e intensidad de las lluvias indican la posibilidad de desbordes”, explicó el Senamhi.
Desde noviembre de 2024, la intensa temporada de lluvias ha dejado un saldo alarmante de más de 161.000 familias afectadas, 37 personas fallecidas y seis desaparecidas, además de provocar severos daños en diversos municipios, informó el miércoles el viceministro de Defensa Civil, Juan Carlos Calvimontes.

En la última semana, el número de familias afectadas y damnificadas aumentó en 34.889, pasando de 126.236 a 161.125, lo que evidencia la magnitud del impacto del temporal.
Defensa Civil distingue entre familias afectadas y damnificadas: las primeras han sufrido consecuencias indirectas, como la pérdida de cultivos y la interrupción de servicios básicos, mientras que las segundas han enfrentado impactos directos, como la destrucción total o parcial de viviendas y la pérdida de bienes materiales.
El informe oficial también señala que el número de fallecidos ha aumentado de 30 a 37 en la última semana, debido a inundaciones y riadas en varios departamentos bolivianos.
Además, seis personas permanecen desaparecidas, lo que sugiere que la cifra de muertes por las lluvias podría seguir en aumento.
Debido a la gravedad de la situación, La Paz ha sido declarada en emergencia por las severas inundaciones y riadas que han golpeado varios municipios desde noviembre.
El viceministro advirtió que las lluvias persistirán hasta marzo y abril, lo que prolongará la crisis climática en Bolivia, según el pronóstico del Senamhi.


