LA PAZ, 15 abr (El Libre Observador) — La temporada de lluvias que azota a Bolivia desde noviembre de 2024 a la fecha, la más intensa en cuatro décadas, ha provocado severos daños en el sector agropecuario, con 133.898 hectáreas de cultivos afectadas, informó este martes el ministro de Desarrollo Rural y Tierras, Yamil Flores, que descartó desabastecimiento de alimentos.
En conferencia de prensa, además, el ministro precisó que esta temporada de lluvias dañó a 678.985 cabezas de ganado, en su mayoría camélidos y bovinos, debido a la falta de forraje tras la inundación de pastizales.
No obstante, Flores detalló que la superficie de cultivos dañada representa aproximadamente el 3,5 por ciento del total agrícola del país, pero descartó categóricamente una posible escasez de alimentos.
“La seguridad alimentaria está garantizada. No vamos a tener escasez de alimentos como algunos malos políticos y otros candidatos lo han manifestado”, afirmó Flores.

El fenómeno climático también ha afectado a 212.226 productores, 136 municipios y unas 4.005 comunidades en los nueve departamentos del país andino-amazónico, indicó el ministro. Sin embargo, aclaró que los datos no implican necesariamente la pérdida de animales, sino más bien la pérdida de alimento para el ganado.
Manifestó que el alfa, los pastizales y otros insumos para la alimentación del ganado han sido cubiertos por el agua. “Por tanto, aún tenemos la posibilidad de recuperar un gran número de animales y mantener la producción ganadera a nivel nacional”, añadió.
Las zonas rurales son las más afectadas por el temporal. Agricultores y ganaderos observan con preocupación cómo las aguas han cubierto sus cultivos y han dejado sin alimento a su ganado. No obstante, Flores aseguró que el Gobierno ya trabaja en un plan de recuperación agrícola para la campaña de invierno.
Según datos del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), no se había registrado un nivel de precipitaciones tan elevado en el país desde hace al menos 40 años.
Para dimensionar los efectos reales, más de 40 técnicos del Observatorio Agroambiental Productivo (OAP) se encuentran desplegados en las zonas afectadas, recopilando datos precisos sobre cultivos, producción y cosecha.
Flores también adelantó que el Gobierno sostendrá una reunión con la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo) para analizar la cosecha de soya que, según ambas partes, será positiva este año. Aunque el impacto de las lluvias ha generado dificultades logísticas en el transporte, lo que derivó en un aumento temporal de precios en algunos productos de la canasta familiar, el Gobierno confía en que la situación se normalizará en breve, con el fin de la temporada de lluvias que se prevé hasta fin de abril.


