LA PAZ, 23 abr (El Libre Observador) — En un giro inesperado dentro del tablero político boliviano, el médico y pastor evangélico Chi Hyun Chung, líder de la agrupación Movimiento de Acción Republicana (AMAR), anunció este miércoles una alianza electoral con el histórico Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), con el objetivo de disputar la presidencia de Bolivia en las elecciones generales del próximo 17 de agosto.
El pacto, que será formalizado en los próximos días mediante una Asamblea Nacional partidaria, representa un intento de relanzar al MNR —una sigla emblemática en la historia del país— de la mano de un outsider que ya logró sorprender en anteriores contiendas electorales.
Aunque aún no se ha firmado el acuerdo, el propio Chi afirmó que el entendimiento con la cúpula movimientista tiene un “99% de avance”.
“Estoy muy agradecido por el respaldo y confiado en que esta alianza será una esperanza para salvar Bolivia”, expresó Chi en el primer encuentro de coordinación entre ambas fuerzas políticas. La reunión, sin embargo, no contó con la presencia del jefe nacional del MNR, Jhonny Torres, quien se habría ausentado por razones personales.
Fuentes cercanas al MNR aseguraron que la postulación del médico boliviano de origen coreano es un hecho. “Solo falta el cumplimiento del procedimiento estatutario, que consiste en su validación en una Asamblea Nacional. Pero la decisión política ya está tomada”, declaró uno de los coordinadores del partido.

El acuerdo implica también el fin del acercamiento entre Chi y el alcalde de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, quien había mantenido conversaciones informales con el líder de AMAR en busca de una fórmula presidencial conjunta. Ambos habían manifestado intenciones de postular, pero sin concretar una alianza definitiva.
El calendario del Tribunal Supremo Electoral establece el 19 de mayo como fecha límite para la inscripción oficial de candidaturas. En ese marco, la coalición entre Chi y el MNR busca posicionarse como una alternativa a los bloques dominantes, apelando a un electorado descontento con la polarización política y la crisis económica.
La estrategia de Chi y el MNR apunta a consolidar una narrativa de renovación con raíces históricas. “Este es un gran acuerdo para rescatar a Bolivia del colapso institucional y moral en el que se encuentra”, apuntó un portavoz del MNR tras el anuncio.


