LA PAZ, 23 abr (El Libre Observador) — La tensión entre el Gobierno boliviano y el poderoso bloque de cooperativas mineras escaló este miércoles, luego de que los dirigentes de la Federación Nacional de Cooperativas Mineras (Fencomin) se levantaran abruptamente de la mesa de diálogo con ministros y exigieran la presencia inmediata del presidente Luis Arce para atender sus demandas.
El encuentro, que tuvo lugar en las oficinas de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) en La Paz, fue abandonado, apenas dos horas después de iniciado.
La delegación de Fencomin, que arribó desde varios departamentos, sostuvo que ya se han agotado los canales intermedios y que sólo el mandatario puede responder al pliego de 17 puntos que presentaron, que incluye temas sensibles como la dotación de combustible, la normalización en la venta de explosivos y el pago en dólares por los minerales extraídos.

“Hemos abandonado y vamos a pedir, con respeto, que nos hagan llegar una invitación formal para podernos reunir con el presidente”, declaró Josué Caricari, presidente de Fencomin, tras salir del encuentro. El dirigente advirtió que se mantendrán las movilizaciones y que las protestas podrían radicalizarse si el Gobierno no cede.
Desde el Ejecutivo, el ministro de Minería, Alejandro Santos, lamentó la ruptura del diálogo. En conferencia de prensa, defendió la legitimidad de los ministros presentes, argumentando que “tenemos poder de decisión, y esta instancia debe agotarse antes de convocar al Presidente.”
Pese a ello, extendió una nueva invitación a los cooperativistas para una reunión en las próximas horas La respuesta fue tajante: “No asistiremos si no está el Presidente”, replicó Caricari, quien además convocó a una vigilia permanente en la ciudad de La Paz.
Fencomin, que agrupa a miles de trabajadores del subsuelo boliviano, es una de las organizaciones más influyentes del país por su capacidad de presión y movilización. La demanda de una interlocución directa con el Jefe de Estado pone al Ejecutivo contra las cuerdas, en un contexto de creciente agitación social y fragmentación del diálogo con diversos sectores.
La protesta minera se suma a una lista creciente de conflictos que enfrenta el Gobierno, entre ellos las marchas del Comité Multisectorial por cambios económicos y la exigencia de otros sectores por dólares, combustibles y certidumbre jurídica.


