LA PAZ, 12 may (El Libre Observador) — El gobierno de Bolivia confirmó este lunes que mantendrá la prohibición temporal a la exportación de carne de res mientras persistan los altos precios en el mercado interno, y anunció nuevas medidas para frenar el contrabando y garantizar el abastecimiento local del producto.
El ministro de Desarrollo Rural y Tierras, Yamil Flores, explicó que la decisión busca proteger el consumo interno y evitar distorsiones en los precios. “No entendemos por qué se mantiene el precio elevado cuando las condiciones de producción han mejorado”, declaró en conferencia de prensa.
El gobierno suspendió en febrero la entrega de certificados necesarios para la exportación de carne, argumentando que los costos al consumidor seguían siendo altos, a pesar del mayor acceso a forraje y combustible por parte de los productores.
Además, las autoridades identificaron irregularidades en la cadena de comercialización de carne y denuncian que parte de la producción estaría saliendo del país de forma ilegal. Como respuesta, el Ejecutivo anunció la implementación de sistemas digitales y GPS para rastrear el transporte de ganado y productos cárnicos.

Flores también denunció que algunos sectores ganaderos buscan equiparar los precios locales con los del mercado internacional o con la cotización del dólar, algo que calificó como “injustificable” dado el apoyo estatal al sector. “No vamos a permitir que se nivele el precio con otros países”, afirmó.
El ministro señaló además que la falta de divisas en el país complica aún más la situación, y responsabilizó a sectores de la oposición por frenar la aprobación de créditos internacionales. “Más de 1.800 millones de dólares están paralizados en la Asamblea Legislativa”, denunció.
Las reuniones entre el gobierno, los ganaderos y los frigoríficos continúan sin acuerdos concretos. Por ahora, Bolivia mantendrá la carne de res destinada al consumo interno y reforzará el control fronterizo para impedir su salida ilegal.


