LA PAZ, 23 jun (El Libre Observador) — La sorpresiva muerte del ministro de Trabajo de Bolivia, Erland Rodríguez, no fue producto de un hecho criminal, así lo confirmó este lunes la Fiscalía Departamental de La Paz, tras conocerse los resultados de la autopsia médico-legal que determinó una asfixia por broncoaspiración como causa del deceso.
“Se ha podido establecer que esta persona ha fallecido por una asfixia mecánica por broncoaspiración. En el acto de autopsia se ha encontrado contenido de jugo gástrico en sus vías respiratorias. ¿Qué significa? Que él ha regurgitado y esta misma regurgitación fue aspirada por él hasta llegar a los pulmones, lo que causó su muerte”, explicó en conferencia de prensa el fiscal departamental de La Paz, Carlos Cortez.
El pronunciamiento de la Fiscalía se produjo dos días después del repentino fallecimiento del titular del Ministerio de Trabajo, ocurrido el sábado 21 de junio, horas después de haber participado en un acto público en el marco de las celebraciones del Año Nuevo Andino Amazónico.
El levantamiento legal del cuerpo se realizó en su domicilio particular, precisó Cortez, quien enfatizó que el dictamen forense permitió descartar por completo la hipótesis de una “mano criminal”, aunque aún se aguardan los resultados complementarios de otras pericias toxicológicas y de laboratorio.
“Más allá del estado en el que se encontraba el ministro al momento de su fallecimiento, lo relevante en esta etapa ha sido establecer la causa de la muerte”, aseveró el fiscal Cortez.

El velorio del ministro se realiza este lunes en instalaciones de la Central Obrera Regional (COR) de El Alto, una organización con la que Rodríguez mantuvo vínculos históricos en su carrera sindical. Al recinto acudieron dirigentes sindicales, representantes de movimientos laborales y funcionarios públicos, que rindieron un homenaje póstumo a su memoria.
El fallecimiento del ministro generó una ola de reacciones en el ámbito político. El presidente Luis Arce expresó el sábado su pesar por la pérdida de quien fuera su colaborador en el gabinete, destacando su “vocación de servicio y compromiso con el pueblo trabajador”.
Rodríguez, de 56 años, había asumido el cargo de ministro en agosto de 2024, en reemplazo de Verónica Navia. Sindicalista de base y militante activo del proceso de cambio, su designación fue bien recibida por sectores obreros que vieron en él un nexo directo entre el gobierno y las organizaciones sociales.
La noticia de su muerte, inicialmente envuelta en incertidumbre, motivó que el Gobierno instruya una investigación inmediata para esclarecer las circunstancias del hecho.

