LA PAZ, 6 oct (El Libre Observador) — Un K’ero ceremonial de más de dos milenios, elaborado por la civilización tiwanacota, regresará a Bolivia tras un largo proceso diplomático con Italia. La pieza, de alto valor histórico y simbólico, fue restituida oficialmente este lunes en la ciudad de Turín, en un acto que ha sido interpretado por las autoridades bolivianas como un triunfo de la memoria cultural sobre el olvido.
La ceremonia, organizada en una institución patrimonial italiana, reunió a representantes de ambos países y contó con la participación de la canciller boliviana Celinda Sosa, quien encabezó las gestiones para la recuperación. “Hoy es un día muy importante para todos los bolivianos y bolivianas, porque regresa a nuestras manos el K’ero tiahuanacota, una pieza patrimonial de alto valor para nuestra soberanía cultural”, declaró durante el acto.
El objeto recuperado es un vaso ceremonial, típico de la cultura tiwanacota, utilizado en rituales religiosos para simbolizar la dualidad y la complementariedad entre hombre y mujer. Estas piezas, elaboradas en pares, condensaban en su forma y decoración la cosmovisión de un pueblo que floreció entre el 500 a.C. y el 1200 d.C. en el altiplano andino. Sus motivos geométricos y narrativos reflejan tanto escenas cotidianas como un complejo universo espiritual que ha pervivido en la memoria de las comunidades andinas.

La restitución es el resultado de un proceso de diálogo iniciado en junio de 2024 entre Bolivia y autoridades culturales y diplomáticas italianas. Tras confirmar la autenticidad y procedencia de la pieza, ambas partes acordaron su retorno al país andino. “Estamos ante un tesoro, una página de nuestra historia que contiene códigos de la memoria colectiva de la humanidad”, subrayó Sosa.
Para Bolivia, este episodio trasciende la recuperación material. Se inscribe en una estrategia estatal de diplomacia cultural, que busca repatriar bienes patrimoniales dispersos en colecciones privadas y museos de Europa y Estados Unidos, muchos de ellos obtenidos en contextos de expolio o comercio ilícito. En los últimos años, el país ha intensificado sus gestiones en foros internacionales para proteger su legado arqueológico y fortalecer su soberanía cultural.
El Kero regresará en los próximos días a Bolivia y será entregado al Ministerio de Culturas, Descolonización y Despatriarcalización, encargado de su conservación y futura exhibición pública. Para las autoridades, su retorno es también un acto de reparación simbólica.
La civilización tiwanacota, cuyo epicentro fue Tiwanaku, cerca del lago Titicaca, es considerada una de las culturas fundacionales de los Andes prehispánicos. Declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO en 2000, el sitio arqueológico ha sido un referente para comprender la arquitectura, la organización social y las creencias religiosas que marcaron la historia precolombina de Sudamérica. “Cada pieza que regresa es una victoria de la identidad sobre el saqueo”, resumió una fuente diplomática boliviana. “Este Kero vuelve no solo a un territorio, sino a una historia compartida que sigue viva en el presente”.


