Por Marcelo Romano
LA PAZ, 10 mar (El Libre Observador) — Una intervención política sobre un mural urbano desató críticas de vecinos y usuarios de la autopista que conecta las ciudades de La Paz y El Alto, luego de que ciudadanos denunciaran que propaganda electoral fue pintada sobre una obra artística ubicada en uno de los muros del carril de subida a la altura de la zona conocida como Ciudadela Ferroviaria.
La polémica involucra al candidato a gobernador del departamento de La Paz por la agrupación política Jallalla La Paz, Leopoldo Chui, a quien vecinos del sector señalan de haber promovido la pintura de mensajes de campaña sobre el mural.
De acuerdo con testimonios recogidos en el lugar, la obra formaba parte de una intervención artística previa realizada por creadores urbanos con el objetivo de revitalizar un espacio público de alto tránsito. El mural había sido concebido como parte de un esfuerzo por recuperar muros de la ciudad mediante expresiones culturales y visuales.
Aunque distintos puntos de la autopista cuentan con espacios destinados a la difusión de mensajes o grafitis, vecinos indicaron que la intervención política sobre una obra ya existente representa una falta de respeto hacia el trabajo de los artistas y hacia el valor cultural que estos murales aportan al entorno urbano.

“Estos murales no solo decoran la ciudad, también transmiten mensajes culturales y sociales”, señaló uno de los ciudadanos que transita regularmente por la vía, considerada una de las arterias más transitadas entre La Paz y El Alto.
La autopista que conecta ambas ciudades se ha convertido en los últimos años en un espacio visible para intervenciones de arte urbano, muchas de ellas impulsadas por colectivos artísticos que buscan transformar muros grises en piezas visuales que reflejen identidad local y expresiones culturales.
El episodio generó un intenso debate en redes sociales, donde usuarios cuestionaron el uso de espacios públicos para propaganda electoral y pidieron mayor respeto por el arte urbano y el patrimonio cultural de la ciudad.
Varios comentarios coincidieron en que las campañas políticas deberían concentrar su difusión en áreas habilitadas para propaganda, evitando cubrir o alterar intervenciones culturales que forman parte del paisaje urbano.

