LA PAZ, 11 mar (El Libre Observador) — El Gobierno de Bolivia quiere relanzar el diálogo con Chile tras el cambio de mando en Santiago y propone avanzar en una agenda bilateral de nueve puntos que incluye comercio, migración, cooperación fronteriza y el acceso a puertos para su comercio exterior.
La iniciativa fue planteada por autoridades bolivianas después de que el presidente Rodrigo Paz Pereira asistiera a la ceremonia de investidura del nuevo mandatario chileno, José Antonio Kast, celebrada en Valparaíso. La delegación boliviana incluyó además a la primera dama Marilena “Bibi” Urquidi y al ministro de Economía, José Gabriel Espinoza.
Espinoza explicó que el Ejecutivo boliviano pretende retomar un proceso de diálogo con la nueva administración chilena para avanzar en los temas que forman parte de una agenda bilateral que ya venía siendo discutida entre ambos países.

“El diálogo con Chile lo hemos iniciado desde el primer día de la gestión y ahora el gabinete del presidente Kast nos ha planteado retomar ese proceso”, señaló el ministro en declaraciones difundidas por medios estatales.
Uno de los primeros pasos será establecer contacto con el nuevo canciller chileno, Francisco Pérez Mackenna, con el objetivo de definir la hoja de ruta que permita abordar los puntos de la agenda.
La lista de temas incluye cooperación migratoria, asuntos fronterizos, comercio bilateral, provisión de combustibles, seguridad y el uso de puertos chilenos por parte de Bolivia, un país sin litoral que depende en gran medida de esas terminales para su comercio exterior.
Según Espinoza, el diálogo también busca atender las demandas de la comunidad boliviana residente en Chile, tanto en cuestiones consulares como en aspectos económicos y laborales.
El intento de acercamiento se produce en un contexto histórico complejo. Bolivia y Chile no mantienen relaciones diplomáticas desde 1978, una ruptura que se arrastra desde las tensiones derivadas de la Guerra del Pacífico, el conflicto del siglo XIX tras el cual Bolivia perdió su salida soberana al océano Pacífico.
Aunque la cuestión marítima ha marcado durante décadas la relación bilateral, el Gobierno boliviano insiste ahora en una agenda pragmática centrada en cooperación económica e integración regional. En La Paz consideran que el inicio de una nueva administración en Santiago abre una ventana política para intentar recomponer el diálogo entre dos países cuya relación sigue marcada por la historia, pero también por la necesidad mutua de mantener vínculos comerciales y fronterizos.

