LA PAZ, 16 abr (El Libre Observador) — La disputa por la segunda vuelta en el departamento de La Paz dio este jueves un giro definitivo en la arena judicial. La Sala Constitucional Segunda rechazó el amparo presentado por el ex candidato René Yahuasi y avaló la actuación del Tribunal Supremo Electoral (TSE), cerrando así la posibilidad de convocar a un balotaje en la región y despejando el camino para la proclamación de la autoridad electa.
En una audiencia marcada por la tensión política y la presión de sectores movilizados, los vocales José Saenz y René Delgado concluyeron que el órgano electoral no incurrió en actos arbitrarios al resolver la situación de la candidatura.
“No corresponde conceder la tutela”, afirmó Delgado al leer la resolución, subrayando que las decisiones del TSE se ajustaron al marco de la legislación vigente.
El fallo no solo ratifica la exclusión de Yahuasi del proceso, sino que también deja sin efecto la medida cautelar que había suspendido la proclamación de Luis Revilla, candidato de la alianza Patria Sol, como gobernador electo de La Paz, con el apoyo del 20 % de los votos.
Con ello, el escenario político regional se redefine de manera inmediata, en medio de una creciente polarización.

La defensa legal de Yahuasi había sostenido que se vulneraron sus derechos políticos tras la declinación de su frente, Nueva Generación Patriótica (NGP), luego de la primera vuelta.
En su argumentación, insistió en que debía reconocerse su condición de candidato habilitado y, en consecuencia, convocar a una segunda vuelta. Sin embargo, el tribunal desestimó estos planteamientos al considerar que la actuación electoral respondió a criterios legales y no discrecionales.
Tras conocerse la decisión, el abogado Curmi Rocha anunció que el caso será llevado a instancias internacionales, incluida la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, en busca de revertir lo que considera una vulneración de derechos fundamentales. La estrategia abre un nuevo frente en el conflicto, trasladando la controversia del ámbito nacional al plano internacional.
En las calles, la resolución tuvo eco inmediato. Seguidores de Yahuasi y organizaciones sociales, entre ellas la Central Obrera Departamental, protagonizaron protestas y vigilias en las inmediaciones del Tribunal de Justicia y del TSE, exigiendo la realización del balotaje. Las movilizaciones reflejan el clima de inconformidad que persiste entre sectores que cuestionan la legitimidad del proceso.
El caso de La Paz se inscribe en un contexto electoral más amplio, marcado por la fragmentación del voto y la judicialización de disputas políticas. Mientras cinco departamentos se preparan para una segunda vuelta este domingo, la exclusión del principal distrito electoral del país introduce un elemento de asimetría que podría influir en la lectura política de los resultados nacionales.
Con el balotaje paceño descartado y la vía interna prácticamente agotada, el conflicto entra ahora en una fase de internacionalización. En ese tránsito, Bolivia enfrenta no solo la resolución de una disputa puntual, sino el desafío más amplio de sostener la confianza en sus instituciones democráticas en un momento de alta sensibilidad política.

