SANTA CRUZ, 15 abr (El Libre Observador) — Un brote de fiebre amarilla con transmisión autóctona encendió las alertas sanitarias en el oriente de Bolivia, donde las autoridades del departamento de Santa Cruz declararon este miércoles una emergencia de salud pública de alcance nacional e internacional tras confirmarse un fallecimiento y al menos dos casos adicionales.
El primer contagio fue detectado en la comunidad de Eiti, en el municipio de Gutiérrez, donde un joven de 20 años murió apenas tres días después de presentar síntomas, en un cuadro que las autoridades describen como altamente agresivo. La confirmación del caso activó un despliegue inmediato de brigadas sanitarias para contener la propagación del virus.
“Estamos ante un brote epidémico con nexo epidemiológico y transmisión autóctona de una enfermedad que no se registraba en estas condiciones en el país desde hace años”, advirtió el jefe de Epidemiología de la Gobernación cruceña, Carlos Hurtado, al confirmar la gravedad de la situación.
El Servicio Departamental de Salud (Sedes) informó que un segundo caso positivo fue confirmado en la misma zona, mientras que una tercera persona permanece bajo sospecha y en observación médica. Ambos pacientes están internados en el Centro de Salud Integral Mamerto Égüez Soruco, en Charagua, una región cercana al foco inicial del brote.

La respuesta sanitaria incluye campañas de vacunación masiva, fumigación intensiva y el denominado “bloqueo epidemiológico” en comunidades aledañas, una estrategia que busca cortar la cadena de transmisión del virus. Paralelamente, equipos técnicos realizan vigilancia entomológica mediante la captura de mosquitos y larvas para identificar los vectores responsables.
La fiebre amarilla es una enfermedad vírica aguda de carácter hemorrágico, transmitida por mosquitos infectados, principalmente el Aedes aegypti en zonas urbanas y el Haemagogus en áreas selváticas. Su reaparición con transmisión local plantea un desafío sanitario en regiones donde la enfermedad había dejado de ser endémica en su forma activa.
Las autoridades recordaron que la vacuna contra la fiebre amarilla está disponible de forma gratuita en centros de salud del departamento y constituye la principal herramienta de prevención. El llamado a la población es a inmunizarse y extremar medidas de protección frente a la picadura de mosquitos.
El brote irrumpe en un contexto de vigilancia epidemiológica reforzada en Bolivia y reabre el debate sobre la capacidad de respuesta del sistema sanitario frente a enfermedades reemergentes, en un país donde las condiciones climáticas y la expansión de vectores siguen siendo factores de riesgo latentes.

