LA PAZ, 28 nov (El Libre Observador) – En una acción inesperada, el escenario político del suministro de agua en Bolivia se agita tras la destitución de Karina Ordoñez Sánchez, directora de la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Agua Potable y Saneamiento Básico (AAPS).
Esta medida se produce luego de que Ordoñez autorizara un aumento del 30% en las tarifas de agua potable para usuarios catalogados como de «alto consumo».
El sorpresivo cambio se materializó con la asunción de Alejandro Luis Araujo Rosso como nuevo director a.i. de la AAPS, por disposición del ministro de Medio Ambiente y Agua, Rubén Méndez.

La polémica se desató hace apenas una semana, cuando la ahora exdirectora de la AAPS dio luz verde al incremento temporal de las tarifas, una medida que desató el descontento en diversos sectores sociales y vecinales en todo el país
Ordoñez defendió su decisión argumentando la necesidad de frenar el «uso excesivo» del recurso natural, expresando que el aumento del 30% en las tarifas sería aplicado a aquellos usuarios que demostraran un consumo desmedido.
Esta medida, plasmada en la «Resolución Administrativa Regulatoria AAPS N° 353/2023», buscaba desincentivar el derroche de agua potable en un momento en que las reservas de agua se han vuelto una preocupación palpable. Informes recientes indican que las 10 represas que abastecen a La Paz y El Alto se encuentran por encima del 38% de su capacidad total, equivalente a más de 23 millones de metros cúbicos.
Sin embargo, las respuestas ante esta disposición han sido variadas. Jaime Gutiérrez, interventor de la Empresa Pública Social de Agua y Saneamiento (Epsas) en La Paz y El Alto, ha asegurado que no habrá incremento en el pago del servicio en estas ciudades por el momento.
En contraste, desde Saguapac en Santa Cruz, se ha confirmado que en el área metropolitana no se aplicarán cambios en los precios.
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