LA PAZ, 19 feb (El Libre Observador) – La furia de las intensas lluvias que azotan a La Paz ha dejado un rastro preocupante de destrucción en la zona de Pasankeri. Este lunes, los vecinos se alarmaron con la impactante noticia del hundimiento de varios vehículos pesados en la vía asfaltada de la avenida Julio Téllez.
Entre los atrapados por el asfalto se encuentran un carro repartidor de gas licuado de petróleo y un microbús de transporte público, sumergidos en un paisaje de caos que ha despertado la alarma entre los habitantes de la zona.
La falta de previsión por parte de la Alcaldía ha sido objeto de críticas por parte de los vecinos, quienes expresan su temor ante la posibilidad de que estos hundimientos provoquen desplomes y mayores daños a las viviendas circundantes.

Carmelo Ticona, uno de los residentes, expresó la preocupación generalizada que se respira en la comunidad ante esta situación de riesgo inminente.
No es un caso aislado. Las intensas precipitaciones pluviales de las últimas semanas han dejado a su paso grietas, sifonamientos y taludes en al menos cinco zonas del municipio de La Paz. Jinchupalla, Villa Pavón y Rosasani son solo algunas de las áreas afectadas, donde los vecinos viven con el temor constante de nuevos deslizamientos como el ocurrido en 2019, que dejó construcciones abandonadas y un escenario de desolación.
El sifonamiento en la zona de Hernando Siles ha causado el colapso parcial de la avenida Manuel Gamarra, mientras que grietas en la calle 1, en Santa Rosa Grande, han puesto en alerta a los residentes de la zona.
Ante esta compleja situación, el alcalde de La Paz, Iván Arias, descartó la declaración de alerta roja, bajo el argumento que la capacidad de respuesta municipal aún no se ha visto superada. Sin embargo, la ciudad permanece en alerta naranja, con el personal y maquinaria de la Alcaldía atendiendo los puntos más críticos de riesgo, conscientes de que la batalla contra la naturaleza apenas comienza en esta temporada de lluvias implacables.


