SUCRE, 19 abr (El Libre Observador) — En medio de tensiones políticas internas en el partido oficialista, el ministro de Obras Públicas, Édgar Montaño, dijo este viernes que espera que el expresidente Evo Morales no destruya el Movimiento al Socialismo (MAS-IPSP) llevándolo al olvido como sucedió con el equipo de fútbol Palmaflor que descendió de categoría.
Montaño señaló que la responsabilidad de una posible pérdida de la personería jurídica del MAS-IPSP recaería en Morales y destacó los desafíos internos que enfrenta el partido entre las facciones «arcista» y «evista».
El conflicto surge a raíz de la disputa por la dirección del Instrumento Político y la facultad para convocar a un Congreso, con el Tribunal Supremo Electoral (TSE) tomando decisiones que han generado tensiones adicionales.

El rechazo del TSE al congreso convocado por la facción «evista», programado para junio en el Chapare, ha sido visto como un revés por parte de Montaño hacia esa corriente interna. Sin embargo, también señaló que el TSE rechazó el congreso convocado por los «arcistas», lo que refleja la complejidad y las divergencias dentro del partido.
Montaño destacó que Morales, junto con figuras como Juan Ramón Quintana, serían los responsables ante cualquier sanción del TSE al MAS por no realizar el congreso en los términos establecidos.
En este contexto, la directiva actual del MAS, vinculada a la facción «evista», tiene plazo hasta el lunes para convocar al congreso y abordar las tensiones internas que podrían poner en riesgo la estabilidad y la unidad del partido político más influyente en Bolivia en los últimos años.
La reunión en Cochabamba será crucial para definir el rumbo y la cohesión del MAS-IPSP en un escenario político cada vez más complejo y desafiante.


