LA PAZ, 27 may (El Libre Observador).- La fractura en la oposición boliviana se profundiza con duras acusaciones entre dos de sus principales figuras como Samuel Doria Medina y Manfred Reyes Villa. El escenario político se enciende a más de un año de las elecciones presidenciales de 2025, donde la oposición busca un candidato único para enfrentar al Movimiento Al Socialismo (MAS).
Doria Medina, empresario y líder de la opositora Unidad Nacional (UN), lanzó duras críticas hacia el alcalde de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, acusándolo de «alinearse con el Gobierno» de Luis Arce y de no pronunciarse ante la aprehensión del gobernador Luis Fernando Camacho en 2022.
«Hace mucho tiempo que el alcalde Reyes Villa no es parte de la oposición democrática, está alineado con el actual Gobierno», afirmó Doria Medina en una entrevista a medios locales.

«Si recordamos cuando detienen a Camacho hay un pronunciamiento general en Bolivia, Manfred Reyes mantiene mucho silencio con respecto al tema», agregó.
Las palabras de Doria Medina no tardaron en generar una respuesta contundente por parte de Reyes Villa. El alcalde cochabambino acusó al empresario de «abandonar» a Arturo Murillo y a la expresidenta Jeanine Áñez en las anteriores gestiones, y señaló que su alianza «está con el pueblo» y por el progreso del país.
«Doria Medina dice cualquier cosa, yo no tengo ninguna alianza con él. Yo soy un aliado del país. Él quiere que se caiga el Gobierno junto con la alianza que tienen ellos con Evo Morales y compañía, y la población ya no quiere esas alianzas, ya no quiere más confrontación», mencionó Reyes.
La tensión entre Doria Medina y Reyes Villa pone en evidencia las profundas divisiones dentro de la oposición boliviana y lejos de la ansiada unidad opositora.
La búsqueda de un candidato único para enfrentar al MAS se ve cada vez más complicada, mientras que el oficialismo observa con atención el desarrollo de estas rencillas internas.


