LA PAZ, 27 may (El Libre Observador) — Frente a un escenario internacional marcado por el aumento de precios en productos básicos y el incremento de las tasas de interés, el Gobierno boliviano ha descartado rotundamente este lunes la existencia de una crisis económica en el país.
El Ministro de Economía y Finanzas Públicas, Marcelo Montenegro, enfatizó la resiliencia de la economía boliviana y las medidas de protección implementadas para mitigar el impacto de la inflación externa en el bolsillo de las familias bolivianas.
«En Bolivia, a pesar de ese escenario externo complicado, somos resilientes, nos adaptamos, no estamos en crisis como quieren posicionar (los) analistas económicos y políticos que intentan generar un ambiente de zozobra o de caos», afirmó Montenegro en una conferencia de prensa.
El ministro destacó la política de subvenciones a los alimentos y carburantes como una herramienta fundamental para contrarrestar el alza de precios en el mercado internacional.
«Se tiene todo un esquema para ir protegiendo el bolsillo del boliviano, están las subvenciones en los hidrocarburos, en los alimentos (…) La política de protección para las familias bolivianas, por la acción del Gobierno, está ahí presente para evitar golpes duros que vengan del sector externo», señaló.

Montenegro contextualizó que el incremento de las tasas de interés a nivel mundial y la elevada inflación internacional, que se sitúa en 5,3%, son factores que inciden en los precios de algunos productos en el mercado nacional.
Sin embargo, a pesar de estas influencias externas, Bolivia mantiene una de las tasas de inflación más bajas de la región, con un 1,31% acumulado a abril de 2024.
Para ilustrar la efectividad de las medidas de protección, el ministro comparó precios de productos básicos en Bolivia con los de países vecinos. En el caso de la gasolina, por ejemplo, mientras que en Uruguay el precio por litro asciende a $us 2, en Bolivia se mantiene en $us 0,54 (Bs3,74).
En cuanto al arroz, Montenegro indicó que, si bien su precio ha experimentado un aumento en Bolivia, este no es tan significativo como en otros países de la región.

A pesar de estos desafíos, destacó que la baja inflación en Bolivia ha convertido al país en un destino atractivo para productos de la región, debido a los precios más bajos que se encuentran en el mercado nacional.
Aseveró que el Gobierno boliviano ha demostrado un compromiso firme con la protección de la economía nacional y el bienestar de las familias bolivianas. Ratificó que las medidas de subvención, la baja inflación y la estrategia de impulsar la producción interna son pilares fundamentales para enfrentar los retos del contexto internacional y garantizar la estabilidad económica del país.


