LA PAZ, 12 jun (El Libre Observador) – En un esfuerzo contundente por combatir la especulación, el contrabando y garantizar el abastecimiento interno de combustibles, el gobierno boliviano ha desplegado efectivos militares en estaciones de servicio y puntos fronterizos estratégicos. Esta medida, anunciada por el presidente Luis Arce, busca asegurar la distribución eficiente y segura de los hidrocarburos para la población boliviana.
Arce ha señalado que la sobredemanda actual de combustibles se debe en gran parte al desvío de estos productos al contrabando, una actividad ilícita que afecta negativamente la economía nacional. Por ello, la presencia militar en las estaciones de servicio y el reforzamiento de los controles fronterizos buscan disuadir estas prácticas y garantizar que los combustibles lleguen a su destino final: los usuarios bolivianos.

Arce ha enfatizado que la presencia de militares en las estaciones de servicio no solo busca combatir el contrabando, sino también asegurar que la distribución de combustibles se realice de manera ordenada y eficiente. De esta manera, se espera evitar largas filas, desabastecimiento y situaciones que perjudiquen a la población.
El presidente boliviano ha destacado que el despliegue de tropas militares en las estaciones de servicio y fronteras forma parte de un esfuerzo más amplio para fortalecer la seguridad en el país y proteger sus recursos naturales. Asimismo, ha reiterado el compromiso del gobierno con la implementación de políticas que beneficien a toda la población, incluyendo proyectos de biocombustibles que buscan resolver el déficit de combustibles de manera estructural en el futuro.

Las medidas anunciadas por el gobierno boliviano envían un mensaje claro: no se tolerará el contrabando de combustibles. La presencia militar en estaciones de servicio y fronteras, junto con las acciones de control y decomiso que se vienen realizando, buscan desmantelar las redes de contrabando y proteger la economía nacional.
El gobierno boliviano ha hecho un llamado a la colaboración ciudadana para combatir el contrabando de combustibles.


