SUCRE, 5 sep (El Libre Observador) – El presidente Luis Arce reconoció este jueves que, a pesar de los esfuerzos del gobierno para mantener bajo control la inflación, Bolivia sigue afrontando retos económicos derivados de factores externos, como la crisis climática y el aumento de los precios globales.
Durante la inauguración del 17 Encuentro de Economistas de Bolivia (17EEB) con la temática “Desempeño de las economías de la región en un contexto de desaceleración y tensiones geopolíticas” que se desarrolla en la ciudad boliviana de Sucre (sur), el jefe de Estado destacó los avances en políticas internas, no obstante, advirtió sobre los efectos adversos que escapan a la gestión gubernamental.
“En Bolivia, gracias a las medidas aplicadas por el gobierno nacional, en el marco de la política de industrialización con sustitución de importaciones, hemos mantenido tasas de inflación controladas. Sin embargo, aún no estamos exentos de este desafío. Adicionalmente, la crisis climática, ha tenido un impacto negativo considerable en nuestra producción agrícola”, aseveró.

Este evento, considerado el foro económico más relevante de Bolivia, reúne a expertos nacionales e internacionales para analizar el desempeño económico de la región en un contexto marcado por la desaceleración global y las tensiones geopolíticas.
Según Arce, otros elementos como los conflictos como la guerra entre Rusia y Ucrania, han incrementado la incertidumbre económica global, lo que ha impactado negativamente en los costos de financiamiento y en el comercio internacional.
Asimismo, enfatizó que el comportamiento de la inflación en las economías avanzadas durante la gestión 2024 se ha visto reflejado en América Latina en el aumento de los costos del endeudamiento, el incremento de los fletes marítimos y los eventos climatológicos adversos.

“Los precios internacionales de los fletes, sumados a los choques climáticos, han afectado nuestras exportaciones y, por ende, la estabilidad económica del país”, afirmó el presidente.
Es en este contexto externo, continuó Arce, en el que Bolivia se desarrolla y se ve afectado por el contagio de los precios mediante el comercio internacional, especialmente a través de las exportaciones.
A su turno, el ministro de Economía, Marcelo Montenegro, destacó la necesidad de evaluar los conflictos internacionales como la guerra entre Rusia y Ucrania y las tensiones en el Medio Oriente, y los impactos de sobre la desaceleración económica mundial.
“Estos conflictos geopolíticos no deberían ser soslayados del análisis económico. Nadie puede negar que estos eventos están generando resultados en la desaceleración económica mundial”, apuntó.

Alertó que la actual coyuntura desafiante exige nuevas estrategias para adaptarse a un escenario global multipolar.
En el 17EEB economistas y expertos invitados presentarán sus ponencias relacionadas con la temática central de esta versión del “Desempeño de las economías de la región en un contexto de desaceleración y tensiones geopolíticas”.

