LA PAZ, 8 oct (Xinhua) — El presidente de Bolivia, Luis Arce, denunció este miércoles un “intento de golpe a la democracia” gestado desde la Asamblea Legislativa, al advertir que algunos senadores y diputados promueven iniciativas destinadas a suspender al Tribunal Supremo Electoral (TSE), bloquear la segunda vuelta de las elecciones y prorrogar el mandato de las actuales autoridades electas.
En un mensaje enfático, pronunciado en la Casa Grande del Pueblo y acompañado de sus ministros, el jefe de Estado ratificó que su Gobierno entregará el poder el próximo 8 de noviembre al vencedor del balotaje previsto para el domingo 19 de octubre.
Además, expresó su preocupación por las maniobras que, según él, “ponen en riesgo la democracia conquistada con sangre, sudor y lágrimas del pueblo”.
La advertencia de Arce se produjo tras conocerse que en la Cámara de Senadores se pretende aprobar, con dispensación de trámite, un proyecto de ley impulsado por el senador Pedro Benjamín Vargas, no alineado con el oficialismo.
La propuesta plantea suspender a los vocales del TSE y prolongar el mandato de presidente, vicepresidente, senadores y diputados. Según Arce, esta iniciativa “altera gravemente el orden constitucional” y busca frustrar la transición democrática.

“Denunciamos enfáticamente ante la comunidad internacional que está en curso un golpe a la democracia desde la Asamblea Legislativa Plurinacional, por parte de algunos diputados y senadores que están pensando en sus propios intereses y no en el pueblo boliviano”, afirmó el mandatario.
Arce también advirtió que se pretende conformar en la Asamblea una comisión de investigación que, bajo el pretexto de fiscalizar los comicios, buscaría en realidad suspender a los vocales electorales y detener la segunda vuelta convocada por el TSE. “Ese plan tiene un solo fin: prorrogar mandatos de manera inconstitucional”, ratificó.
Asimismo, denunció intentos de descabezar a la actual directiva de la Cámara de Diputados para instalar una nueva mesa legislativa alineada con este plan. Para el Ejecutivo, tales maniobras representan un ataque directo a la institucionalidad y a la voluntad popular expresada en las urnas.
“Ratificamos al pueblo boliviano nuestra posición absolutamente firme contra todo tipo de plan decadente contra la democracia, así como nuestra decisión indeclinable de entregar este próximo 8 de noviembre el gobierno a quien gane la segunda vuelta de las elecciones”, reafirmó el jefe de Estado, al tiempo que llamó a la ciudadanía a cerrar filas frente a lo que calificó de “conspiración legislativa”.
El presidente pidió públicamente al TSE que convoque con urgencia a una reunión con los cuatro órganos del Estado, incluidos el Ministerio Público y el propio Ejecutivo, para suscribir un compromiso institucional en defensa de la democracia y del proceso electoral.
“Todos, incluidos los partidos políticos, para reafirmar el compromiso a continuar en el orden democrático, como ya lo hicimos. No podemos permitir golpes a la democracia. Aquí el pueblo tiene a su Gobierno, que defenderá por sobre todas las cosas la democracia ganada con sangre, sudor y lágrimas”, aseveró Arce en tono solemne. El país se encuentra a las puertas de una segunda vuelta electoral decisiva, organizada por el TSE, en medio de un clima de fuerte polarización política.

