LA PAZ, 6 sep (El Libre Observador) – En una nueva escalada de tensión dentro del Movimiento Al Socialismo (MAS), el ala “evista” del partido, encabezado por Evo Morales, presentó este viernes un pliego petitorio de 10 puntos al gobierno de Luis Arce en la Casa Grande del Pueblo.
La demanda, elaborada durante un ampliado en Villa Tunari, Cochabamba, marca un plazo límite hasta el 15 de septiembre para su atención, advirtiendo que, de lo contrario, se iniciará una marcha masiva desde Caracollo a La Paz el 17 de este mes, además de bloquear caminos a nivel nacional.
El vicepresidente del MAS “evista”, Gerardo García, acompañado de otros dirigentes de la facción denominada la “nueva derecha», subrayó que la decisión de movilizarse es firme si no se cumplen sus exigencias.

«Estamos dando a conocer nuestro pedido al Gobierno para evitar la marcha, pero si no se nos escucha, llegaremos en siete días a la sede de Gobierno; el pacto de unidad y el estado mayor del pueblo ya han decidido estas medidas», afirmó el dirigente.
Entre los puntos más críticos del pliego se encuentran las demandas económicas, que exigen soluciones inmediatas al desabastecimiento de combustible, un tema que ha generado filas largas en los surtidores de todo el país, afectando principalmente al transporte y la producción.
El ejecutivo de la paralela Confederación de Interculturales de Bolivia, Juan Enrique Mamani, también de línea «evista», fue enfático al señalar que «el primer bloqueador es el propio gobierno, al no atender el abastecimiento de combustible. Miles de camiones siguen en las filas».

A nivel político, la facción “evista” reclama que el gobierno resuelva el conflicto generado por el rechazo del Tribunal Supremo Electoral (TSE) al congreso de Lauca Ñ, convocado por Evo Morales para renovar las directivas del MAS. Este congreso ha sido un punto de tensión, ya que las autoridades electorales no lo han reconocido, y García dejó claro que el ala «evista» no tolerará más retrasos.
«Esperamos que el Tribunal Constitucional Plurinacional apruebe nuestro congreso, de lo contrario, no podemos seguir cansando a nuestras bases convocando a más reuniones sin resultados», advirtió.
El ultimátum puesto sobre la mesa por los “evistas” pone al gobierno de Luis Arce en una posición delicada. El plazo para atender las demandas vence el 15 de septiembre, y de no haber una respuesta satisfactoria, la movilización desde Caracollo a La Paz comenzará el día 17, lo que podría culminar en una manifestación de miles de personas en la sede de gobierno.
Además, el 30 de septiembre se prevé el inicio de una movilización nacional más amplia, que incluiría bloqueos de caminos en todo el país, exacerbando aún más la tensión.

La facción “evista” ha señalado que estas medidas de presión buscan defender no solo los intereses de los campesinos y sus familias, sino también “la patria”, en una clara alusión a la lucha por mantener el control político dentro del MAS.
Las críticas hacia la gestión económica del gobierno de Arce han sido constantes por parte de este sector, que ha exigido soluciones urgentes ante la crisis del combustible y otros problemas de abastecimiento que afectan a la economía boliviana.
Las exigencias de los “evistas” y la amenaza de movilización se producen en un contexto de creciente inestabilidad política en Bolivia, donde las divisiones internas dentro del MAS se han vuelto cada vez más evidentes. El sector liderado por Evo Morales ha incrementado sus críticas hacia el gobierno de Arce, especialmente en áreas clave como la economía y la gestión de recursos.
Los analistas señalan que el desabastecimiento de combustible, la escasez de dólares y la presión ejercida por el ala “evista” pueden tener consecuencias económicas significativas si la situación se intensifica.

