LA PAZ, 25 oct (El Libre Observador) – Una jornada de tensión extrema se vivió este viernes en la localidad de Parotani, en el departamento boliviano de Cochabamba. Las fuerzas policiales intervinieron con la intención de desbloquear una importante ruta ocupada por manifestantes, en su mayoría simpatizantes del expresidente Evo Morales, en un intento por restablecer el flujo vehicular y garantizar el suministro de combustible en la región.
Sin embargo, el operativo derivó en un violento enfrentamiento, que dejó un saldo de más de cuarenta detenidos y decenas de heridos en ambos bandos.
El ministro de Gobierno, Eduardo Del Castillo, declaró en conferencia de prensa que, de los heridos, 14 pertenecen a la Policía, con un agente en condición crítica tras perder parcialmente un pie a causa de una explosión de dinamita.

“Estamos enfrentando a grupos fuertemente armados, quienes han utilizado dinamitas, bombas molotov y armas de fuego para atacar a nuestros efectivos”, denunció Del Castillo. Ante el nivel de violencia, el ministro señaló que no dudaría en solicitar el apoyo de las Fuerzas Armadas para proteger a la Policía y restablecer el orden.
El plan “Recuperando la Patria” movilizó a 1,700 agentes y 113 vehículos, incluyendo maquinaria pesada, desde distintos departamentos. Según Del Castillo, el objetivo era despejar al menos doce puntos de bloqueo, logrando abrir más de 100 kilómetros de vía para el tránsito de camiones cisterna, asegurando así el suministro de combustible a las áreas afectadas y permitiendo la movilidad de las familias de la región.
En esta jornada también se detuvieron a 44 personas, que ahora enfrentan cargos graves que van desde “alzamiento armado” hasta “asociación delictuosa” y “tentativa de asesinato”.
Mientras la tensión crecía en las zonas de conflicto, en la ciudad de Cochabamba se realizó el “Cabildo de la Cochabambinidad”, en el que los participantes declararon «persona no grata» al expresidente Evo Morales y exigieron al ministro Del Castillo el levantamiento de los bloqueos en un plazo de 48 horas.

La protesta organizada por sectores sociales, comerciantes, trabajadores y vecinos reveló un creciente rechazo a las protestas impulsadas por el MAS, advirtiendo que, de no cesar los bloqueos, la ciudadanía misma se movilizará para garantizar el libre tránsito en el departamento.
Con 12 días de bloqueos que han afectado a Cochabamba y otras regiones de Bolivia, la crisis no solo amenaza la seguridad, sino que agrava el impacto económico. Los bloqueos han interrumpido la distribución de bienes básicos, afectando al comercio local y provocando una creciente preocupación entre la ciudadanía que depende del transporte y de las rutas para el abastecimiento de productos esenciales. Además, el prolongado conflicto añade presión sobre los recursos de seguridad y las finanzas del gobierno, incrementando la urgencia de una solución.

En paralelo, sectores afines a Morales denunciaron la represión policial, afirmando que, por su parte, al menos veinte manifestantes resultaron heridos a causa de los balines y gases lacrimógenos empleados por la Policía.
La confrontación amenaza con escalar a niveles más altos de violencia en las próximas jornadas, mientras se mantiene la incertidumbre sobre el alcance y las repercusiones de las detenciones y el rol de las Fuerzas Armadas en futuras operaciones.
Esta serie de conflictos refleja una división creciente en Bolivia, en donde los esfuerzos del gobierno de Luis Arce por contener las protestas de seguidores de Morales y garantizar la estabilidad económica enfrentan cada vez mayores desafíos.

