EL ALTO, 25 mar (El Libre Observador) – Bolivia tuvo la posesión, generó oportunidades y asedió la portería rival, pero ni el empuje de la altura ni el aliento de su hinchada fueron suficientes para doblegar a Uruguay. En un empate sin goles en el estadio Municipal de El Alto, la Verde dejó escapar este martes dos puntos cruciales y puso en jaque su posibilidad de clasificar al Mundial 2026.
La historia volvió a repetirse para el equipo boliviano. Al igual que en su último partido de local ante Paraguay (2-2) en noviembre del año pasado, la falta de contundencia le pasó factura.
Dominó el encuentro en casi todos los pasajes, pero se topó con una muralla Charrúa bien organizada, liderada por un Marcelo Bielsa que diseñó una estrategia altamente defensiva que hasta aprovechó cualquier oportunidad para perder tiempo.
Desde los primeros minutos, Bolivia mostró su intención de atacar. Miguel Terceros fue el más desequilibrante, generando peligro por las bandas y conectando con Ramiro Vaca y Ábrego en el área.

A los 35 minutos de la parte inicial, un centro de Terceros dejó a Ábrego en posición de gol, pero el arquero uruguayo Sergio Rochet, cortó la jugada y aprovechó el contacto con el delantero para ganar tiempo y enfriar el partido.
En la segunda mitad, la Verde salió con todo. Apenas pasados 30 segundos del reinicio, estuvo a punto de abrir el marcador por intermedio de Terceros, pero nuevamente la falta de precisión frustró la celebración.
A los 68 minutos, llegó la jugada que pudo cambiarlo todo: un potente disparo de Ramiro Vaca estremeció el travesaño, y en el rebote, Gabriel Villamil remató apenas desviado. La hinchada contuvo la respiración, pero el marcador siguió en blanco.

URUGUAY SUMA, BOLIVIA SUFRE
A diferencia de Bolivia, que se lanzó al ataque con desesperación, Uruguay se mantuvo firme en su libreto. Con un bloque defensivo sólido y la seguridad de Rochet bajo los tres palos, los charrúas aguantaron el embate boliviano y apostaron al contragolpe. Sin brillar, pero con orden, rompieron una racha de casi 10 años sin sumar puntos en territorio boliviano por eliminatorias.
Para la Verde, el empate es un golpe duro. Con 14 unidades, sigue en la séptima posición, en zona de repechaje, pero con la sombra de Venezuela, que aún puede desplazarla.
Ahora, Bolivia deberá buscar fuera de casa lo que no pudo asegurar en su fortaleza de altura, una tarea que históricamente le ha sido esquiva. El sueño mundialista sigue con vida, pero se tambalea.


