LA PAZ, 1 dic (El Libre Observador) — El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, agitó este lunes el panorama político y financiero del país al denunciar que la Gestora Pública —la entidad estatal que administra los aportes jubilatorios tras la salida de las AFP privadas— no dispone de los fondos que millones de trabajadores depositan cada mes.
El mandatario afirmó que el dinero “se gastó” y anunció una reorganización profunda del organismo, en un intento por frenar lo que describió como un deterioro acumulado durante más de una década.
Las declaraciones, realizadas durante una conferencia de prensa en la Casa Grande del Pueblo, marcaron un punto de inflexión en la narrativa gubernamental sobre las pensiones.
“No hay sus aportes en la Gestora, se los gastaron”, dijo Paz, visiblemente crítico con lo que denominó “una mentira estructural” sobre el estado de los recursos.
La denuncia se produce en un momento de creciente presión de las organizaciones de jubilados. Semanas atrás, Rodolfo Ayala, dirigente de la Confederación de Jubilados de Bolivia, anunció la presentación de una demanda contra el expresidente Luis Arce, su exministro de Economía, Marcelo Montenegro, y la directora de la Autoridad de Pensiones y Seguros, María Esther Cruz, por el presunto manejo irregular de los ahorros administrados por la Gestora.

Ayala aseguró que el Estado adeuda 40 millones de dólares a la entidad y sugirió que el anterior Gobierno habría recurrido a esos recursos para cubrir obligaciones inmediatas.
El exgerente de la Gestora, Jaime Durán, también quedó en el centro de las acusaciones después de que Ayala afirmara que renunció al cargo porque el Ejecutivo le pidió fondos para pagar cuentas pendientes. Durán, sin embargo, lo negó y sostuvo que se marchó por motivos personales.
Con la reputación del sistema de pensiones bajo escrutinio, Paz prometió una auditoría integral y una reestructuración que devuelva “transparencia y confianza” a los aportantes. El Gobierno, dijo, deberá asumir “cuentas reales” para garantizar el pago de jubilaciones futuras y corregir lo que calificó como una gestión marcada por el despilfarro.

