LA PAZ, 21 dic (El Libre Observador) – El presidente de Bolivia, Luis Arce, reafirmó este jueves su apuesta por las plantas de biodiesel y de HVO (aceite es un tipo de biodiésel creado a partir de aceites vegetales) para reducir paulatinamente los millonarios pagos por la subvención de diésel y gasolina.
Durante el acto de celebración por el 87 aniversario de la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Arce aseguró estas plantas industriales le darán solución al problema estructural del país sudamericano vinculado a la importación de hidrocarburos
Además, ratificó el mantenimiento de la política de subvención de los hidrocarburos y alimentos y descartó enfáticamente la posibilidad de incrementar los precios de los combustibles, porque, a su juicio, se afectaría a los más pobres.
Definió a esos proyectos como la respuesta que espera el pueblo boliviano “al lastre” que YPFB lleva, junto con el Tesoro General del Estado (TGE), que es “la famosa subvención a los hidrocarburos y a la dependencia de la importación de diésel y gasolina o petróleo para poder abastecer el consumo interno”.
La partida presupuestaria para la subvención llegó a Bs 7.642 millones (1.098 millones de dólares) este 2023 y para 2024 se programó Bs 9.803 millones (1.408,5 millones de dólares), cifra que va en constante ascenso.
La planta de Biodiésel I, de Santa Cruz (este), ya fue construida y equipada. Para 2024 se espera su puesta en marcha con una producción de 1.500 barriles por día. En tanto, la planta de Biodiésel II, que se emplaza en la ciudad de El Alto (oeste), ya cuenta con estudios y trabajos de ingeniería.

Mientras que la planta de HVO ya tiene los estudios de ingeniería básica y los estudios complementarios. La meta para 2024 es contar con los resultados de viabilidad.
Arce indicó que la ejecución de estas plantas es la “respuesta (al problema estructural de la importación de hidrocarburos) y la más difícil de hacerla, porque elevar los precios es la manera más fácil de resolver un problema, pero elevar los precios tiene una consecuencia social y esa consecuencia social, lamentablemente, recae en las espaldas de los más pobres y nuestro Gobierno lo que ha hecho desde un inicio, y lo va a seguir haciendo hasta el último de sus días, es respetar y procurar que los menos afectados sean los más pobres”.
Sin dar fechas, el dignatario anticipó que ya se montarán los equipos de la planta que se construye en Santa Cruz y se mostrará el resultado “de dejar paulatinamente de depender de la importación para producir nuestro propio diésel, desde nuestras propias tierras”.
La materia prima para estas plantas será el Macororó y la Jatropha que serán producidas en los chacos de Tarija, Santa Cruz y Chuquisaca. A decir de Arce, el proceso de industrialización con sustitución de importaciones apunta a sustituir la importación de diésel de hidrocarburos por la producción de un diésel ecológico que sea amigable con el medioambiente y que genere mayor ingreso y empleo en el país.


