LA PAZ, 26 feb (El Libre Observador) – La posibilidad de que Argentina exporte gas a Brasil a través de los gasoductos bolivianos sigue estancada. Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) expresó su molestia ante la falta de avances en un acuerdo que, según la estatal, beneficiaría a los tres países. Sin embargo, decisiones políticas y costos elevados han trabado las negociaciones.
«El problema es la política con la que está actuando Argentina. Quieren comerse toda la torta, y el socio brasileño dice que no hay mercado para ese precio», afirmó Armin Dorgathen, presidente de YPFB.
Bolivia, que en octubre de 2024 anunció su disposición a facilitar el transporte de gas desde el megayacimiento argentino de Vaca Muerta hacia Brasil, enfrenta ahora un escenario incierto. La aplicación de un «precio mínimo de exportación» por parte del gobierno de Javier Milei, sumado a la falta de infraestructura adecuada en Argentina, ha frenado la viabilidad del proyecto.
Tras la finalización del contrato de exportación de gas boliviano a Argentina en septiembre de 2024, se esperaba que Bolivia pudiera aprovechar su infraestructura para cobrar por el transporte del gas argentino hacia Brasil. Sin embargo, la situación se ha complicado.
Para YPFB, la política de precios impuesta por el gobierno de Milei no es competitiva en el mercado brasileño, que encuentra en el gas natural licuado (GNL) una alternativa más barata. Según Dorgathen, el alto costo del transporte interno en Argentina encarece el producto, dificultando su aceptación en Brasil.
A esto se suman problemas de infraestructura: las obras para revertir el sentido de los gasoductos, clave para la operación, se han retrasado. Un factor llamativo es que la red de transporte de gas en Argentina lleva el nombre del fallecido expresidente Néstor Kirchner, lo que, según YPFB, habría generado tensiones políticas internas que frenan los avances.

TENSIONES ECONÓMICAS Y PAGOS PENDIENTES
Otro punto crítico es que Argentina reanudó la compra de gas boliviano en noviembre de 2024, tras haber cancelado su contrato meses antes. Pero el negocio no ha sido del todo positivo para Bolivia.
«Tuvimos que hacer un contrato interrumpible para vender gas a Argentina nuevamente, y hasta hoy no nos han pagado. Es un tema complejo», advirtió Dorgathen.
Bolivia ve en Brasil un mercado más atractivo que Argentina, especialmente ante la caída sostenida de su propia producción de gas. La opción de alquilar los gasoductos a Argentina podría representar un alivio financiero para YPFB, pero la falta de avances genera incertidumbre sobre si este proyecto llegará a concretarse.
Mientras tanto, el comercio de gas en la región sigue marcado por conflictos políticos y económicos, dejando a Bolivia en una posición incierta en la nueva configuración energética de Sudamérica.


