LA PAZ, 26 feb (El Libre Observador) – En un fallo que sacude el panorama político boliviano, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) rechazó este miércoles el registro de la nueva directiva del Frente Para la Victoria (FPV), partido aliado de Evo Morales, debido al incumplimiento de normas internas en su Convención Nacional Extraordinaria de diciembre de 2024.
«Las organizaciones políticas deben dar el ejemplo de cumplir su propia normativa. Ese es el camino, no solo fácil, sino el correcto», afirmó el vocal del TSE, Gustavo Ávila, al justificar la decisión.
El FPV, que firmó un acuerdo con Morales de cara a las elecciones de agosto, ahora enfrenta incertidumbre sobre su liderazgo y su futuro en la contienda electoral.

IRREGULARIDADES Y OBJECIONES
El fallo del TSE se basó en un informe del Servicio Intercultural de Fortalecimiento Democrático (SIFDE), que detectó tres violaciones al Estatuto Orgánico del FPV durante la elección de su directiva.
Entre las irregularidades señaladas destaca que la convención no fue dirigida por el jefe nacional del partido, Eliseo Rodríguez, sino por René Henry Rodríguez Calle, su delegado ante el TSE. Además, la elección de la mesa directiva no se realizó por mayoría absoluta, como exigen los estatutos del partido.
El TSE determinó que el FPV debe repetir la elección de su directiva antes del 20 de marzo, plazo límite para que las organizaciones políticas regularicen su situación.

RECHAZO Y ADVERTENCIAS DEL FPV
Desde la dirigencia del FPV, René Rodríguez, hijo del jefe del partido, rechazó el fallo del TSE y afirmó que no convocarán una nueva convención. Además, denunció que el ente electoral no cumplió con los plazos establecidos en la Ley 1096 de Organizaciones Políticas, que exige una respuesta en 30 días tras la entrega del informe del partido.
Según Rodríguez, el FPV presentó su documentación el 27 de diciembre de 2024, pero el TSE no notificó su decisión en el plazo correspondiente.
A pesar de este revés, Rodríguez aseguró que el FPV no tiene impedimentos para participar en las elecciones generales del 17 de agosto, lo que abre un escenario de posible confrontación con el órgano electoral en las próximas semanas.
Por su parte, el TSE ratificó que todas las organizaciones políticas deben cumplir con la renovación de directivas y la adecuación de sus estatutos antes del 20 de marzo, fecha clave para definir qué partidos podrán competir en los comicios presidenciales.
El conflicto en torno al FPV se suma a un clima electoral ya marcado por tensiones y disputas legales, en un proceso donde la habilitación de candidaturas y el control de las siglas partidarias han sido objeto de controversia.


