LA PAZ, 20 mar (El Libre Observador) – En un paso fundamental para la diversificación de las exportaciones agrícolas, Bolivia firmó este jueves un protocolo fitosanitario con China que permitirá la exportación de sorgo al gigante asiático, un mercado con una demanda anual de más de 7,6 millones de toneladas de este cereal.
El acuerdo fue suscrito en la Cancillería boliviana por el ministro de Desarrollo Rural y Tierras, Yamil Flores, y el viceministro de la Administración General de Aduanas de China, Wang Lingjun.
Para Bolivia, la apertura de este mercado representa una oportunidad sin precedentes para sus productores, quienes ahora podrán competir en uno de los principales destinos de importación de sorgo a nivel mundial.
«Hemos firmado un protocolo sanitario que nos permitirá exportar sorgo a China. Estamos abriendo oportunidades para nuestros productores, como ya lo hicimos con la chía, cuya exportación superará las 20.000 toneladas este año», destacó el ministro Flores.
A diferencia de otros acuerdos comerciales, este protocolo no impone restricciones de volumen, lo que permitirá a Bolivia exportar en cantidades ilimitadas según la demanda. Esto podría significar un importante incremento en los ingresos agrícolas del país, especialmente considerando que, en 2024, Bolivia exportó 8.586 toneladas de sorgo a nivel global, generando 3,6 millones de dólares.

Según datos del Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras, la producción nacional de sorgo en la campaña agrícola 2022-2023 alcanzó las 886.443 toneladas, siendo el departamento de Santa Cruz el epicentro de su cultivo. Este cereal es un insumo clave para la alimentación humana y animal, además de ser utilizado en la producción de forrajes y bebidas.
El protocolo establece condiciones sanitarias estrictas para garantizar la calidad del sorgo boliviano y cumplir con los exigentes estándares de importación de China. Con un precio promedio de importación de 316 dólares por tonelada, el potencial de crecimiento en este mercado es considerable.
Más allá del impacto económico, la firma de este acuerdo refuerza los lazos comerciales entre Bolivia y China, que este año celebran cuatro décadas de cooperación. Para el gobierno boliviano, este avance posiciona al país como un actor clave en la exportación de productos agrícolas en la región, diversificando su matriz productiva y generando nuevas oportunidades para el sector agroindustrial.
Si bien aún no hay una fecha exacta para el inicio de los envíos, el gobierno destaca que lo más importante era consolidar el acuerdo. “Ahora el siguiente paso será definir el inicio de las exportaciones, pero lo fundamental era contar con este protocolo sanitario que nos abre las puertas del mercado chino”, concluyó Flores.
El sector productivo ahora mira con optimismo el futuro de las exportaciones agrícolas bolivianas, con el sorgo como una nueva apuesta estratégica en el escenario internacional.


