LA PAZ, 26 ene (El Libre Observador) — Los bancos de Bolivia iniciaron este lunes la devolución gradual de ahorros en dólares a sus clientes, una medida que marca un giro clave tras casi dos años de restricciones derivadas de la escasez de divisas en el sistema financiero y que, en una primera etapa, beneficiará a unos 75.000 ahorristas con depósitos de hasta 1.000 dólares.
El anuncio fue realizado por el presidente Rodrigo Paz Pereira durante un acto en la ciudad de Potosí, donde encabezó la reapertura de retiros en moneda estadounidense en una agencia del Banco Fie. Según explicó, el proceso será progresivo para evitar impactos adversos en la economía. “Estamos empezando por los más necesitados. No se puede liberar todo de golpe porque tendría un efecto negativo”, afirmó el mandatario.
En esta fase inicial, los clientes podrán retirar hasta 1.000 dólares en efectivo, con la previsión de que el monto se amplíe gradualmente. Como demostración, una adulta mayor retiró 500 dólares de su cuenta, en un gesto simbólico destinado a reforzar la confianza en el sistema financiero, tras meses de limitaciones impuestas durante la anterior administración por la caída de las Reservas Internacionales Netas (RIN).
Paz aseguró que la medida rige en todo el país y que refleja una recuperación de la liquidez en dólares. Atribuyó esta mejora a la reducción del gasto público, la eliminación de los llamados “ítems fantasma” en la administración estatal y el reordenamiento fiscal. “Estamos reordenando la casa y eso nos permite devolver los ahorros de los bolivianos”, sostuvo.

El presidente destacó además que la eliminación de la subvención a los combustibles alivió la presión sobre las divisas, al reducir la necesidad de destinar dólares a la importación de diésel y gasolina. “Ahora los recursos no son para deuda ni hidrocarburos, sino para invertir en la economía y en las familias”, señaló.
Analistas recuerdan que desde 2023 Bolivia atraviesa un “corralito no oficial, pero sí técnico” de dólares, resultado de un conjunto de medidas que concentraron la divisa en el Banco Central de Bolivia (BCB). El punto de inflexión se produjo en 2024, cuando el ente emisor pasó a ser el principal proveedor de dólares, en un contexto de escasez alimentado por la obligación de que entidades públicas entreguen sus divisas para cubrir importaciones y el servicio de la deuda externa.
Según el Gobierno, el fortalecimiento del flujo de divisas dependerá ahora del incremento de la producción y exportación, especialmente en el sector minero, lo que permitiría acelerar la devolución de ahorros y reforzar la estabilidad del sistema financiero.

