LA PAZ, 24 abr (El Libre Observador) — El Gobierno boliviano rechazó este jueves las recientes proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), que estiman un crecimiento del 1,1% y 1,2% respectivamente para la economía del país en 2025. Según el Ministerio de Economía, estas cifras “no reflejan la realidad productiva ni los resultados económicos” observados en Bolivia.
En un comunicado oficial, la cartera de Estado señaló que ambas instituciones financieras internacionales han fallado en reiteradas ocasiones al calcular el comportamiento del Producto Interno Bruto (PIB) boliviano, y que sus previsiones tienden a subestimar el desempeño del país.
“Las proyecciones de ambos organismos para Bolivia, en reiteradas ocasiones, han subestimado el comportamiento de la actividad económica boliviana”, indicó el ministerio. “Las cifras (ver cuadro) demuestran que sus estimaciones estuvieron por debajo del crecimiento registrado anualmente”.

El documento citó como ejemplo el año 2023, cuando el FMI proyectó un crecimiento del 1,8% y el BM del 2,5%, mientras que Bolivia cerró con una expansión del 3,1%, posicionándose como la tercera economía de mayor crecimiento en Sudamérica, detrás de Paraguay y Brasil.
Situaciones similares, recordó el ministerio, ocurrieron también en 2020 y 2021. En cambio, para 2022, las previsiones superaron el crecimiento real: el FMI estimó un 3,8% y el BM un 3,9%, pero Bolivia alcanzó un 3,6%.
Respecto a la inflación, que el FMI estima podría cerrar en 15% en 2025, el Gobierno aclaró que ese nivel es atribuible a factores coyunturales, no estructurales.
“El nivel alcanzado en 2024 no fue resultado de causas estructurales, sino de factores como los bloqueos de carreteras, el contrabando a la inversa, los fenómenos climáticos, las presiones externas y la especulación”, subraya el texto.
En respuesta, el Ejecutivo desplegó medidas como ferias de precios justos, control del contrabando y reducción arancelaria para productos de primera necesidad.
El Ministerio de Economía también destacó indicadores positivos al primer trimestre de 2025: la recaudación tributaria interna creció 20%, la cartera de créditos se expandió 4% y los depósitos en el sistema financiero aumentaron un 7%. Según el Gobierno, estos datos reflejan “confianza de la población y refuerzan la estabilidad del sistema financiero”.
En paralelo, la nota oficial criticó el bloqueo legislativo que impide la aprobación de créditos externos por 1.849 millones de dólares, lo que, advirtió, limita el acceso a divisas, la ejecución de proyectos estratégicos y la importación de combustibles.
A pesar de estos desafíos, el Gobierno afirmó que la economía boliviana “se mantiene resiliente y continúa avanzando con responsabilidad en el marco del modelo económico social comunitario productivo”.


