LA PAZ, 15 nov (El Libre Observador) — En una decisión que amplifica las tensiones políticas en Bolivia, un juez determinó este viernes la detención preventiva, en cárceles distintas de La Paz, de Humberto Claros y Ramiro Cucho, dirigentes afines al expresidente Evo Morales, por un periodo de cinco meses.
Ambos serán recluidos en los penales de San Pedro y Patacamaya, respectivamente, mientras se investiga su implicación en actos de terrorismo relacionados con 24 días de bloqueos de carreteras.
La aprehensión de los líderes provocó reacciones inmediatas. Las instalaciones de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) en La Paz, donde ambos estuvieron retenidos tras su captura, permanecen bajo resguardo policial debido a enfrentamientos verbales y tensiones entre grupos de seguidores de Evo Morales y el Gobierno de Luis Arce.
El dirigente del Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu (CONAMAQ), Ramiro Cucho, fue arrestado en Potosí antes de ser trasladado a La Paz. Por su parte, Humberto Claros, quien lidera la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB) de la corriente evista, fue detenido en circunstancias similares.

Ambos enfrentan acusaciones graves relacionadas con el bloqueo de carreteras, que paralizó al país durante más de tres semanas. Según el Ministerio Público, los bloqueos fueron organizados con el propósito de «desestabilizar al gobierno actual», bajo la presunta dirección de líderes evistas.
El caso se produce en un clima de creciente división dentro del Movimiento al Socialismo (MAS), el partido gobernante, donde los seguidores de Evo Morales y los de Luis Arce mantienen pugnas abiertas por el control de la agenda política y la narrativa nacional.
Los bloqueos recientes, que afectaron gravemente el transporte y el suministro de bienes esenciales, fueron vistos como un acto de desafío directo contra el liderazgo de Arce.
Además, se emitieron órdenes de aprehensión contra Juan Ramón Quintana, exministro de Morales, y Ponciano Santos, otro dirigente evista, quienes también son señalados por supuestamente incitar a la violencia en los puntos de bloqueo. Ambos permanecen prófugos, intensificando la polémica en torno a la acción judicial.
La detención de Claros y Cucho subraya la determinación del gobierno de Luis Arce de actuar contra quienes considera responsables de promover la inestabilidad. Sin embargo, los seguidores de Morales denuncian una «persecución política» diseñada para debilitar al ala evista del MAS en el contexto de las elecciones de 2025.


