LA PAZ, 25 ago (El Libre Observador) — El Gobierno de Bolivia cerró este martes la posibilidad de cualquier especulación sobre la privatización de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), la empresa estatal petrolera emblemática del país andino, pero admitió sobre la profunda crisis que atraviesa el sector hidrocarburífero nacional.
En una interpelación ante la Asamblea Legislativa cargada de tensión y expectativa, el ministro de Hidrocarburos y Energías, Marcelo Blanco, dejó en claro que la administración del presidente Rodrigo Paz no tiene la menor intención de desprenderse del activo estratégico, aunque admitió sin filtros que la compañía requiere una reforma urgente tras dos décadas de deterioro.
“No es intención del presidente Paz Pereira privatizar Yacimientos, como mucha gente quiere especular. No es la intención del presidente hacer eso, pero sí hay que reformar esa empresa que la han destrozado durante 20 años», declaró Blanco con tono firme desde el hemiciclo legislativo.
La franca admisión de la autoridad gubernamental resonó en un momento de máxima vulnerabilidad para el abastecimiento energético del país, marcado por interminables filas en las estaciones de servicio y la escasez crónica de diésel y gasolina que ha paralizado sectores productivos y alimentado el descontento ciudadano.
La interpelación, convocada bajo la dirección del vicepresidente y presidente nato del Legislativo, Edmand Lara, se desarrolló en medio de una fiscalización que busca respuestas concretas sobre los contratos de combustibles y el colapso logístico que aqueja a Bolivia.
Blanco no solo defendió la propiedad estatal de YPFB, sino que amplió su diagnóstico a la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), el organismo regulador del sector, al que acusó de haber sido «mal manejada durante mucho tiempo» y de formar parte de un entramado corrupto que socava el suministro interno.

El funcionario reveló que el Gobierno ha desplegado un operativo conjunto militar y policial con más de 300 efectivos para combatir el desvío de hidrocarburos hacia mercados vecinos, donde los precios son más elevados.
Sin embargo, reconoció que los resultados han sido insuficientes. «Hemos llevado un operativo militar policial con más de 300 efectivos para encontrar las soluciones y pese a eso seguimos teniendo problemas con la logística», admitió, dejando entrever la magnitud de un problema que trasciende la capacidad operativa inmediata del Estado.
Ante los legisladores, Blanco volvió a pedir disculpas públicas a la población por las largas colas que se extienden por todo el territorio nacional.

