BUENOS AIRES, 12 dic (El Libre Observador) — En un mensaje grabado difundido hoy, el ministro de Economía, Luis Caputo, reveló las primeras 10 medidas que marcarán el rumbo del gobierno de Javier Milei en sus primeros días. Estas medidas, cargadas de impacto y controversia, buscan reconfigurar el panorama económico y gubernamental de Argentina, generando reacciones mixtas entre la población y la clase política.
La más destacada fue la designación del nuevo cambio oficial del dólar, que pasa de 400 a 800 pesos argentinos, lo que supone una devaluación de la moneda argentina.
Otra medida importante, que ya se había anunciado con anterioridad, es la reducción de los ministerios de 18 a 9 y de las secretarías de 106 a 54, lo que supone una inédita reducción de cargos políticos en el Estado.
Además, se anunció la no renovación de contratos laborales estatales con menos de un año de vigencia, una reducción drástica de los ministerios y secretarías, así como la suspensión de la pauta oficial a los medios de comunicación durante un año, alegando que no hay fondos para gastos innecesarios.
Entre las medidas, también se incluyen recortes en la obra pública, reducciones en los subsidios de energía y transporte, pero se asegura la continuidad de programas sociales como el Potenciar Trabajo, la Asignación Universal por Hijo y la Tarjeta Alimentar, aunque con aumentos significativos.
Una de las acciones más destacadas es la eliminación del sistema de importaciones SIRA, sustituido por un proceso más transparente y ágil que no requerirá aprobaciones previas. Esto busca agilizar el proceso de importación y evitar problemas en la producción que surgían por la demora en la aprobación de licencias.
Estas medidas, presentadas como necesarias para reactivar la economía y reducir el gasto público, han generado una fuerte polarización en la opinión pública y las esferas políticas del país, despertando debates acalorados sobre su viabilidad y repercusiones a corto y largo plazo.

MEDIDAS
1. Devaluación del dólar oficial a 800 pesos. Se sincera el tipo de cambio oficial, que va a pasar a valer 800 pesos, para que los sectores productivos tengan los incentivos adecuados para aumentar la producción. Esto va a estar acompañado por un aumento provisorio del impuesto PAIS a las importaciones y a las retenciones de las exportaciones no agropecuarias. “De esta manera, beneficiamos a los exportadores con un mejor precio y equiparamos la carga fiscal para todos los sectores, dejando de discriminar al sector agropecuario”, se explicó. Finalizada la emergencia, se avanzará en la eliminación de todos los derechos de exportación, que el actual gobierno considera un gravamen perverso que entorpece el desarrollo argentino.
2. No se renuevan los contratos laborales del Estado que tengan menos de un año de vigencia. El ministro de Economía remarcó que una práctica habitual en política consiste en incorporar familiares y amigos, antes de la finalización de un término de mandato de gobierno.
3. Se decreta la suspensión de la pauta oficial durante un año a los medios de comunicación. Según detalló Caputo, durante 2023, entre la Presidencia y los ministerios, se gastaron 34.000 millones de pesos en pauta. “No hay plata para gastos que no sean estrictamente necesarios, y mucho menos, para sostener con plata de los contribuyentes medios que se crean solo para alabar las virtudes de los gobiernos de turno”, señaló.
4. Se reducen los ministerios, de 18 a 9, y las secretarías, de 106 a 54. Según el ministro, ello redundará en una reducción de más de 50% de los cargos jerárquicos y 34% de los cargos políticos totales del Estado nacional.
5. Se reducirán al mínimo las transferencias discrecionales del Estado Nacional a las provincias. “Recursos que, lamentablemente, en nuestra historia reciente se han usado como moneda de cambio para intercambiar favores políticos”, afirmó el ministro.
6. Recorte en la obra pública. El Estado Nacional no va a licitar más obra pública nueva y va a cancelar las licitaciones aprobadas cuyo desarrollo aún no haya comenzado. “La realidad es que no hay plata para pagar más obra pública que, como todos los argentinos sabemos, muchas veces termina en los bolsillos de los políticos o de los empresarios de turno. La obra pública ha sido siempre uno de los focos de corrupción del Estado y con nosotros eso se termina. Las obras de infraestructura en la Argentina serán realizadas por el sector privado, ya que el Estado no tiene plata ni financiamiento para llevarlas a cabo”, destacó el flamante titular de la cartera de Hacienda.
7. Reducción de subsidios de energía y transporte. Según explicó el funcionario, hoy el Estado “sostiene artificialmente precios bajísimos” en tarifas energéticas y transporte a través de estos subsidios. “La política siempre lo ha hecho porque de esa forma engañan a la gente haciéndoles creer que les ponen plata en el bolsillo. Pero como todos los argentinos ya se habrán dado cuenta, estos subsidios no son gratis, sino que se pagan con inflación. Lo que te regalan en el precio del boleto te lo cobran con los aumentos en el supermercado. Y con la inflación son los pobres los que terminan financiando a los ricos”, afirmó Caputo.
8. Siguen los planes sociales. Se mantendrán los planes Potenciar Trabajo de acuerdo a lo establecido en el Presupuesto de 2023. Según datos oficiales, hay en el país 1.250.000 beneficiaros de este plan.
9. AUH y Tarjeta Alimentar. Además, se va fortalecer sobre todo las políticas sociales que son recibidas directamente por quienes la necesitan, sin intermediarios, como la Asignación Universal por Hijo (AUH) y la Tarjeta Alimentar. “Vamos a duplicar la Asignación Universal por Hijo y vamos a aumentar la tarjeta alimentaria un 50%. Esto va en línea con lo que decíamos antes, que vamos a fortalecer los planes que van directo a la gente, sin intermediarios, y a la gente que más lo necesita”, remarcó el funcionario.
10. Se eliminará el sistema de importaciones SIRA. Se lo reemplazará por un sistema estadístico y de información que no requerirá de la aprobación de licencias. Según indicó Caputo, de esta manera se termina así la discrecionalidad y se garantiza la transparencia del proceso de aprobación de las importaciones. “El que quiera importar, ahora podrá hacerlo, y punto”, subrayó. Se trata de un sistema que provocó problemas en la producción, puesto que la demora en el otorgamiento de permisos para importar en los últimos tiempos impedía a las empresas contar con insumos básicos para su operación.

