ORURO, 29 abr (El Libre Observador) — La madrugada fría del altiplano boliviano volvió a quedar marcada por la tragedia. Un ómnibus que circulaba por la carretera internacional Pisiga–Oruro, una de las principales rutas de conexión con Chile en el occidente del país, se accidentó cerca de la localidad de Villa Challacollo, dejando un saldo de nueve personas fallecidas y al menos 22 heridas.
“El hecho se ha registrado aproximadamente a las 04:00 de la mañana. Lamentablemente, se trata de un accidente con personas fallecidas”, informó en conferencia de prensa el coronel Nandy Fernando Torrico, director departamental de Tránsito, Transporte y Seguridad Vial de Oruro.
De acuerdo con el reporte oficial, el siniestro fue tipificado como una “salida de vía con posterior vuelco lateral izquierdo”, una de las configuraciones más frecuentes en accidentes de alta velocidad en rutas interprovinciales del altiplano.
El vehículo involucrado es un autobús de marca Mercedes Benz, color blanco, con placa chilena, perteneciente a una empresa de transporte internacional. El conductor, identificado como Cristian F.Q., de 24 años, dio negativo en la prueba de alcoholemia.
“El resultado del alcotest es de 0.0, es decir, no sancionable. Sin embargo, el conductor presenta un diagnóstico de traumatismo encéfalo craneal moderado”, precisó Torrico.
La alerta fue recibida minutos después del siniestro. “Aproximadamente a las 04:20, personal de la Patrulla Caminera tomó conocimiento del hecho a través de conductores que transitaban por el sector. Inmediatamente se constituyeron en el lugar y convocaron a Bomberos y a la División de Accidentes para auxiliar a los heridos”, relató la autoridad policial.

Las primeras hipótesis apuntan a factores humanos como posibles desencadenantes del accidente. “Por causas que aún se investigan, el conductor habría perdido el control del motorizado. Se maneja como principales hipótesis el exceso de velocidad y posiblemente el cansancio del conductor”, indicó Torrico.
El impacto dejó escenas de alta complejidad para los equipos de rescate, que trabajaron durante varias horas en la evacuación de víctimas en una zona de tránsito pesado y condiciones climáticas adversas típicas del altiplano.
Según el informe policial, nueve personas perdieron la vida en el lugar o durante el traslado, mientras que los heridos fueron distribuidos en distintos centros médicos de la región. “Se tiene un total de 22 personas heridas, quienes han sido evacuadas a diferentes hospitales”, detalló.
Los lesionados fueron trasladados al Hospital San Juan de Dios, la Clínica San Juan, el Hospital Oruro-Corea y el centro de salud del municipio de Toledo, donde permanecen bajo atención médica.
El coronel Torrico confirmó que las investigaciones continúan para establecer responsabilidades. “Este caso sigue en proceso de investigación. Estamos trabajando para determinar con claridad cuáles han sido las causas que han provocado este hecho de tránsito”, afirmó.
El accidente vuelve a poner en evidencia los riesgos persistentes en las rutas internacionales del occidente boliviano, donde el transporte de pasajeros y carga convive con largas distancias, fatiga de conductores y condiciones geográficas exigentes.
Mientras tanto, en Oruro, las autoridades iniciaron el proceso de identificación plena de las víctimas, en medio del dolor de familias que aguardan noticias en hospitales y morgues, tras una madrugada que dejó una nueva herida abierta en las carreteras del país.

