LA PAZ, 30 oct (El Libre Observador) — En una sesión que se extendió hasta la madrugada del jueves, la Cámara de Diputados de Bolivia aprobó una resolución que restituye el requisito de votación de dos tercios en al menos diez artículos de su Reglamento General, una disposición que había sido suprimida en 2020 por el entonces mayoritario Movimiento Al Socialismo (MAS).
La medida, aprobada durante la 195ª sesión ordinaria del pleno, marca un giro institucional significativo en la dinámica legislativa del país. Con esta decisión, el Parlamento busca recuperar los mecanismos de consenso y deliberación plural en temas clave como la designación de autoridades, la aprobación de informes y resoluciones, y otras decisiones de alta sensibilidad política.
El documento aprobado establece expresamente: “La Cámara de Diputados, de conformidad a los artículos 32, 130 y 173 de su Reglamento General, en su 195ª sesión ordinaria, resuelve: Único, modificar los artículos 19, 30, 48, 76, 91, 103, 104, 134, 146 y 174 del Reglamento General de la Cámara de Diputados, debiendo reemplazarse ‘mayoría absoluta’ por ‘dos tercios’”.

El encargado de dar lectura a la medida aprobada fue el diputado José Maldonado del opositor Comunidad Ciudadana (CC), tercer secretario de la Cámara.
El cambio representa la reversión de una de las medidas más controvertidas impulsadas por el MAS en 2020, cuando la mayoría oficialista redujo el umbral de votación para varias decisiones internas, facilitando así la aprobación por mayoría simple o absoluta. En ese momento, el argumento del bloque gobernante era agilizar los procedimientos legislativos tras la crisis política de 2019.
Cinco años después, el restablecimiento de los dos tercios es leído por analistas parlamentarios como un intento de recomponer la institucionalidad y devolver peso a las minorías en la deliberación legislativa. La medida refuerza además el principio de equilibrio político en la Asamblea Legislativa Plurinacional, al exigir acuerdos más amplios entre las fuerzas representadas.
El tercer secretario de la Cámara explicó que el objetivo es “fortalecer la transparencia, la deliberación y la representatividad democrática en las decisiones de Estado”.
El restablecimiento del voto calificado podría tener efectos inmediatos en la relación entre el Legislativo y el Ejecutivo, particularmente en los procesos de designación de altas autoridades y en la aprobación de informes de gestión. Con la nueva disposición, cualquier intento de aprobar decisiones de alto impacto político sin un consenso interpartidario volverá a requerir un respaldo de dos tercios del pleno.


