LA PAZ, 14 ene (El Libre Observador) – La audiencia cautelar del expresidente boliviano Evo Morales por un caso de trata y estupro fue suspendida este martes y reprogramada para el próximo 17 de enero, luego de que su defensa presentara un certificado médico que alega problemas de salud.
La decisión ha generado controversia en un proceso marcado por acusaciones de trata y supuesta paternidad con una menor de edad.
El juez Nelson Alberto Rocabado, a cargo del caso en el Juzgado Quinto de Instrucción Penal de Tarija, explicó que la suspensión fue aprobada tras un intenso debate. “Se presentó un certificado médico forense que indica bronconeumonía, lo cual imposibilita su traslado y ordena reposo absoluto por cinco días”, detalló.

Sin embargo, la fiscal departamental, Sandra Gutiérrez, anunció medidas adicionales para verificar la autenticidad del informe médico. “Un especialista del Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF) realizará una valoración independiente en el lugar donde Morales se encuentra”, aseguró.
La audiencia de este martes también estuvo marcada por la declaración de rebeldía contra Idelza P. S., madre de la presunta víctima, quien no se presentó pese a ser citada. “Se ha emitido un mandamiento de aprehensión que será ejecutado en las próximas horas”, afirmó el juez Rocabado.
Por su parte, la defensa de Morales, encabezada por el exministro Jorge Pérez, protagonizó un cruce verbal con el juez. La situación escaló cuando Rocabado advirtió: “El que dirige esta audiencia es el juez, no el abogado ni el fiscal”.
El tribunal fue custodiado por efectivos policiales y la unidad de Explosivos de Bomberos realizó revisiones preventivas ante posibles amenazas. Según los abogados de Morales, el líder cocalero permanece en el trópico de Cochabamba bajo la protección de una «guardia sindical», lo que refuerza las tensiones en torno a su posible comparecencia.

La Fiscalía ha solicitado la detención preventiva de Morales, quien está bajo alerta migratoria. La fiscal Gutiérrez advirtió que su ausencia reiterada podría llevar a declararlo rebelde, una decisión que está en manos del juez.
El proceso contra Morales tiene profundas implicaciones políticas. Las acusaciones, que incluyen la presunta paternidad de una hija con la menor en 2016, han avivado debates sobre la moralidad y la justicia en Bolivia.
Desde el Gobierno, el viceministro de Seguridad Ciudadana, Roberto Ríos, desafió públicamente al expresidente a someterse a una prueba de ADN para probar su inocencia.
Con la audiencia reprogramada para el próximo viernes, el caso sigue escalando, posicionándose como uno de los eventos judiciales más relevantes del panorama político boliviano en años recientes.

