LA PAZ, 2 jul (El Libre Observador) – El expresidente boliviano Evo Morales (2006-2019) exigió este miércoles al Tribunal Supremo Electoral (TSE) que habilite su candidatura para las elecciones generales del próximo 17 de agosto y lo haga, según sus palabras, “con valentía e independencia”, en medio de un clima de creciente polarización política en Bolivia.
A través de una carta entregada por su equipo jurídico al presidente del TSE, Óscar Hassenteufel, el exmandatario plantea tres demandas clave: el restablecimiento de la dirigencia afín del Movimiento Al Socialismo (MAS), la habilitación del Partido de Acción Nacional Boliviano (Pan-Bol) como plataforma electoral, y el reconocimiento de su postulación presidencial como legítima expresión de las bases populares.
“Déjennos participar, dejen que el pueblo decida en las urnas. Si no nos eligen, lo respetamos. Pero no pueden proscribirnos”, declaró a la prensa el abogado de Morales, Wilfredo Chávez, tras la entrega del documento en La Paz. Chávez pidió una “respuesta inmediata” del TSE antes de que, advirtió, se recurra a “otro tipo de expresiones”, sin precisar a qué se refería.

La carta, firmada por Morales, denuncia que se está gestando una exclusión política disfrazada de legalidad y acusa al órgano electoral de actuar bajo presiones. “Sobre sus hombros descansa la gran responsabilidad de no hacer retroceder 70 años la democracia boliviana”, señala el documento, leído públicamente por Chávez.
El reclamo surge luego de que Morales viera frustrada su intención de inscribirse como candidato, al no contar con una sigla habilitada y estar inhabilitado por sentencias constitucionales que impiden la reelección indefinida, tanto de manera continua como discontinua. La posibilidad de usar Pan-Bol como vehículo electoral alternativo fue objetada por el TSE, pese a una resolución judicial del Beni que, según el equipo legal del exgobernante, avala su participación.

El pedido también exige al TSE reconocer la dirección nacional del MAS afín a Morales, en un contexto de disputa interna que enfrenta al líder histórico del partido con sectores renovadores cercanos al actual presidente, Luis Arce. Esta fractura ha debilitado al oficialismo y ha abierto un frente judicial y político que podría condicionar el resultado de los próximos comicios.
La carta fue redactada tras un ampliado de emergencia realizado el pasado fin de semana por el ala “evista” del MAS en el trópico de Cochabamba, bastión histórico de Morales. Allí se definió que la candidatura del exmandatario es “una decisión soberana de las bases” y que su exclusión representa una amenaza para la participación democrática en el país.
Bolivia se encamina a unas elecciones anticipadas tras una compleja transición institucional. La figura de Morales —quien gobernó durante casi 14 años y fue forzado a renunciar en 2019 en medio de una crisis poselectoral— continúa polarizando al país. Su eventual habilitación o exclusión será clave para el futuro político del MAS y podría marcar el tono de una contienda electoral que se perfila como altamente disputada.

