LA PAZ, 16 dic (El Libre Observador) — Desde la noche del viernes, el exmandatario Luis Arce cumple una medida de cinco meses de prisión preventiva en una de las cárceles más pobladas del país, una decisión judicial que su defensa considera desproporcionada y potencialmente peligrosa para su salud y para su integridad física.
“El señor Luis Arce no tiene ningún privilegio. Está en población, sin celda propia, compartiendo con el resto de los internos”, denunció su abogado, Héctor Tapia, al advertir que la vida del exjefe de Estado corre riesgo dentro del recinto penitenciario.
La defensa cuestiona, además, el traslado desde el centro de Qalahuma —un penal de menor conflictividad— hacia San Pedro, donde el hacinamiento y la autogestión de los reclusos son parte estructural del día a día.
Arce fue enviado a prisión preventiva hasta abril de 2026, acusado de los presuntos delitos de incumplimiento de deberes y conducta antieconómica por su rol, cuando era ministro de Economía, en la autorización de transferencias de recursos del Fondo de Desarrollo Indígena Originario Campesino y Agropecuario (Fondioc).
El caso, que involucra más de 3.400 proyectos financiados y múltiples denuncias de irregularidades, se ha convertido en uno de los expedientes judiciales más sensibles del escenario político boliviano.

La preocupación de la defensa se centra en el estado de salud del expresidente, quien padece antecedentes de cáncer. Tapia sostuvo que el encierro en San Pedro, marcado por la presión, el estrés y la falta de condiciones adecuadas, puede agravar su situación clínica.
“Necesita luz solar, controles médicos y un entorno que no comprometa su vida”, insistió, al tiempo de pedir a las autoridades un trato que considere su condición humana más allá de su pasado político.
Desde el Régimen Penitenciario, el director departamental de La Paz, Bryan López, rechazó que Arce se encuentre en situación de abandono. Explicó que el exmandatario fue trasladado de celda dentro del sector La Posta por motivos de salud y a solicitud propia, con el objetivo de compartir un espacio con un conocido. Según la autoridad, la nueva celda fue adecuada a su patología de base, un cáncer de riñón, y cuenta con acceso apropiado a servicios básicos.
López aseguró además que Arce recibe el mismo trato que cualquier interno y tiene acceso a atención médica, psicológica y social, y que, en caso de requerir especialistas, se coordinan las derivaciones con hospitales públicos. La defensa, sin embargo, mantiene sus reparos y confirmó la presentación de un recurso de apelación para revisar la medida cautelar.
La imagen del expresidente boliviano Luis Arce cruzando las puertas del penal de San Pedro, en el centro de La Paz, ha reavivado un debate que en Bolivia nunca termina de cerrarse: el uso de la detención preventiva y las condiciones del sistema penitenciario.

