LA PAZ, 14 ago (El Libre Observador) — En una votación que reflejó las divisiones políticas internas, el Senado sancionó este miércoles la ley que elimina las elecciones primarias de los binomios presidenciales, previstas para las elecciones generales de 2025.
La luz verde de esta ley, que ahora se dirige al despacho del presidente Luis Arce para su promulgación, marca un hito en el proceso democrático del país que se dio una sola vez en 2018, cuando se dieron una especie de ratificatorio de los binomios porque en los partidos políticos no se presentaron oponentes.
Con 18 votos a favor de los 28 senadores presentes, el proyecto fue ratificado a pesar de la oposición de legisladores afines al expresidente Evo Morales (2006-2019), quienes expresaron su descontento durante la sesión, pues se oponían a la suspensión de las primarias.
La medida, que había sido previamente aprobada por la Cámara de Diputados, fue producto de un acuerdo multipartidario alcanzado en una cumbre política el 10 de julio, convocada por el Tribunal Supremo Electoral (TSE).

El TSE, encargado de redactar el proyecto de ley, justificó la suspensión de las primarias como una decisión excepcional.
El artículo único de la ley establece que: “La presente Ley tiene por objeto disponer, de forma excepcional, que para las Elecciones Generales 2025, no se llevarán a cabo las Elecciones primarias de candidaturas del binomio presidencial, en consecuencia, no se aplicará el artículo 29 (Elecciones primarias de candidaturas del binomio presidencial) y parágrafos 1 y II del artículo 51 (Solicitud de la alianza) de la Ley N° 1096, de 1 de septiembre de 2018, de Organizaciones Políticas”.
El acuerdo que llevó a la suspensión de las primarias también incluye la auditoría del padrón electoral y la priorización de las elecciones judiciales, una medida que busca fortalecer la transparencia y legitimidad del proceso electoral boliviano.
Ahora, la decisión final recae en el presidente Luis Arce, quien deberá promulgar la ley en los próximos días, estableciendo así un nuevo rumbo para las elecciones de 2025.


