LA PAZ, 11 mar (El Libre Observador) – En un contexto de escasez de combustibles que ha generado largas filas y preocupación en diversos sectores productivos, el presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Armin Dorgathen, aseguró este martes que eliminar la subvención a los hidrocarburos no solucionará la crisis, ya que el problema de fondo es la falta de dólares para importar carburantes.
Dorgathen explicó que, aun si el precio del combustible subiera a 11 bolivianos por litro, Bolivia no podría garantizar el abastecimiento porque las compras en el mercado internacional requieren divisas, cuya disponibilidad en el país ha caído drásticamente.
“Si cortamos la subvención, tampoco solucionaremos el problema que tenemos en este momento. Se trata de un bache en el flujo de divisas. Entonces, aunque cobremos 11 bolivianos por litro de gasolina o diésel, igual no podríamos comprar el combustible, porque lo adquirimos en dólares”, afirmó Dorgathen.

PREOCUPACIÓN EN SECTORES PRODUCTIVOS
El desabastecimiento ha provocado una crisis visible en las estaciones de servicio, donde transportistas, productores y ciudadanos enfrentan largas filas para conseguir carburantes.
Conductores de minibuses, taxis y camiones reportan horas e incluso días de espera, mientras que muchos se ven obligados a comprar gasolina premium con un sobreprecio de hasta 40% más que la gasolina regular.
El impacto también se extiende al sector agroindustrial y minero, cuyos representantes advierten que la escasez de diésel y gasolina pone en riesgo la producción y el transporte de mercancías.
Asimismo, servicios urbanos como la recolección de basura alertan sobre posibles interrupciones debido a la falta de combustible.

DÓLARES DESTINADOS A DEUDA
Según Dorgathen, la crisis tiene su origen en un desequilibrio financiero, ya que el Estado debe destinar parte de sus reservas de dólares al pago de deudas adquiridas en gestiones anteriores, lo que reduce la capacidad de importar combustibles.
“Por ejemplo, la próxima semana debemos pagar 110 millones de dólares en deudas por créditos anteriores. Esos recursos deberían compensarse con nuevos préstamos, como ocurre en cualquier país, pero tenemos una Asamblea Legislativa que nos bloquea”, lamentó Dorgathen, en referencia a la falta de consenso político en el Parlamento.
En conferencia de prensa, el ministro de Hidrocarburos y Energías, Alejandro Gallardo, reconoció el lunes que el Gobierno enfrenta dificultades para conseguir dólares y cubrir la demanda de combustibles, especialmente para el sector productivo. Ante esta situación, el Ejecutivo analiza la posibilidad de vender carburantes en el mercado local a precios internacionales, una medida que podría generar un impacto directo en el costo de vida y en la competitividad de los sectores productivos del país.


