LA PAZ, 28 jul (El Liber Observador) – A menos de tres semanas de las elecciones generales del 17 de agosto, el Movimiento de Renovación Nacional (Morena), liderado por la alcaldesa de El Alto, Eva Copa, anunció este lunes que se retira de la contienda electoral. La decisión, adoptada tras una reunión con delegados nacionales en El Alto, responde, según Copa, a “acoso político” y “divisiones internas”, aunque analistas sostienen que el retiro tendrá un impacto marginal en la carrera presidencial por la casi nula preferencia electoral que mostró.
“Sí, Morena ha decidido no participar de estas elecciones”, confirmó Copa. La exsenadora, que emergió como figura independiente tras su ruptura con Evo Morales en 2020, aseguró que su prioridad ahora es fortalecer el partido.
“Queremos gente joven y nueva, no personas que quieran perjudicar. Vamos a hacer congresos departamentales y depurar nuestra estructura”, adelantó, sin descartar competir en las elecciones subnacionales de 2026.
Morena, fundado como alternativa a los bloques tradicionales, apenas había alcanzado un 1,7 % de intención de voto en la primera encuesta de UNITEL y descendió a 0,6 % en la segunda, según datos de la red televisiva. Con esas cifras, advierten analistas, su permanencia en la boleta implicaba un riesgo real: la pérdida de la personería jurídica, que les impediría participar en comicios regionales.

“Desde la perspectiva electoral, la salida de Morena no altera el tablero. Su caudal de voto es muy reducido y no generará un reacomodo significativo”, explicó el periodista y analista Andrés Gómez. “La dirigencia ha evaluado que es preferible evitar un desgaste que comprometa su futuro político”, añadió.
Copa, sin embargo, insistió en que la decisión fue consecuencia de un escenario adverso: “No nos vamos a prestar juegos donde la política no es honesta. Hemos recibido mucha presión y hostigamiento por parte de fuerzas políticas que dicen que vamos a rogar. Nosotros no rogamos a nadie”, declaró.
Desde otros frentes, la decisión de Copa fue recibida sin sorpresa. Samuel Doria Medina, candidato presidencial de Alianza Unidad, consideró que la retirada “era previsible”. “En las encuestas no llegaban al mínimo. No era racional arriesgarse a perder la personería jurídica. No creo que la izquierda logre unificarse, aunque no lo descarto”, señaló.
En el oficialismo, algunos ven a Morena como un eventual aliado. Miguel Delgadillo, candidato al Senado por el MAS-IPSP, sostuvo que “estructuras como Morena no tienen fuerza suficiente para unas nacionales” y sugirió que podrían respaldar al MAS. “No van a apoyar a la derecha. El MAS es la fuerza más compacta y fortalecida”, afirmó.
Aunque Morena se aparta de la contienda, Copa aseguró que el proyecto no desaparece. “Este no es un adiós a la política, es un paso para reorganizarnos. Vamos a seguir caminando con la gente y nos van a encontrar más fuertes”, sentenció.


