LA PAZ, 23 jun (El Libre Observador) — El Gobierno de Bolivia aseguró este martes que el país ha comenzado a transitar una fase de estabilidad y recuperación económica tras más de 50 días de crisis social marcada por bloqueos de carreteras, tensiones políticas y problemas de abastecimiento que afectaron a distintas regiones del territorio.
El ministro de Economía y Finanzas Públicas, José Gabriel Espinoza, afirmó en una entrevista que la reducción de los bloqueos, la normalización progresiva del suministro de combustibles y la reapertura de las cadenas logísticas están generando condiciones para la recuperación de la actividad productiva.
“Recuperar la normalidad era el objetivo, y hoy empezamos a ver resultados concretos”, sostuvo el ministro, al destacar que actualmente el país no registra puntos de bloqueo activos, tras semanas en las que se llegaron a contabilizar cerca de un centenar de cortes simultáneos en la red vial.
La crisis, iniciada a comienzos de mayo con demandas salariales y reclamos económicos, derivó con el paso de las semanas en una confrontación política que paralizó corredores estratégicos del país y generó impactos en el transporte de alimentos, combustibles e insumos médicos.

El Ejecutivo sostiene que la aplicación del estado de excepción fue determinante para restablecer la circulación en las carreteras y recuperar el control de la red vial fundamental, en coordinación con fuerzas de seguridad y brigadas de infraestructura.
Según el Ministerio de Economía, la mejora en el abastecimiento de carburantes es uno de los primeros indicadores de la normalización, especialmente en ciudades como La Paz y Santa Cruz, donde los surtidores con problemas de suministro han comenzado a reducirse de forma progresiva.
El Gobierno también reportó una corrección gradual en los precios de productos sensibles, vinculada a la reapertura de rutas y la reactivación de las cadenas de distribución, afectadas durante semanas por la interrupción del transporte terrestre.
Espinoza señaló que el objetivo es consolidar la recuperación económica mediante medidas orientadas a proteger el empleo, estabilizar el abastecimiento y devolver certidumbre a los mercados. “La estabilidad y la previsibilidad son la base para que productores, transportistas, comerciantes y consumidores retomen su actividad normal”, afirmó.
El ministro subrayó además que el comportamiento de los mercados financieros muestra señales de mayor confianza, con un tipo de cambio referencial que, según dijo, mantiene una tendencia favorable tras la reducción de la conflictividad.
No obstante, el funcionario advirtió que la etapa de recuperación apenas comienza y que el país aún enfrenta el desafío de reconstruir los daños económicos acumulados durante las semanas de paralización.
El Gobierno estima que la prioridad ahora es sostener la estabilidad alcanzada, asegurar el flujo regular de combustibles y activar un plan de reactivación económica que permita compensar las pérdidas registradas en sectores productivos y logísticos.
La crisis dejó afectaciones significativas en la economía boliviana, con interrupciones en la distribución de bienes básicos y pérdidas millonarias para el transporte y la industria, en un contexto de creciente tensión social y política.

