LA PAZ, 26 jun (El Libre Observador) — El terremoto que sacudió este miércoles varias regiones de Venezuela puso en alerta a las autoridades bolivianas, que activaron mecanismos de asistencia consular y seguimiento permanente para su comunidad residente en ese país. Aunque los primeros reportes descartan la existencia de ciudadanos bolivianos afectados, el Gobierno de Bolivia decidió este jueves reforzar los canales de contacto ante la posibilidad de nuevas emergencias derivadas del movimiento telúrico.
En un comunicado difundido horas después del sismo, la Cancillería informó que, hasta el momento, no existen registros de bolivianos entre las víctimas o afectados reportados por las autoridades venezolanas. Sin embargo, el Ejecutivo optó por mantener una vigilancia estrecha de los acontecimientos mientras continúan las evaluaciones de daños en distintas zonas del país caribeño.
La reacción de La Paz refleja una práctica cada vez más habitual de los gobiernos latinoamericanos ante fenómenos naturales de gran magnitud: activar redes de protección para sus ciudadanos en el exterior incluso cuando no existen reportes inmediatos de afectados.
“Los reportes oficiales indican que hasta el momento no se tienen registros de ciudadanos bolivianos afectados por este desastre natural”, señaló el Ministerio de Relaciones Exteriores. La institución añadió que el Viceministerio de Gestión Consular e Institucional habilitó líneas de emergencia exclusivas disponibles las 24 horas del día para atender consultas, brindar orientación y coordinar eventuales acciones de asistencia.
La decisión responde tanto a la incertidumbre que suele acompañar las primeras horas posteriores a un terremoto como a la necesidad de mantener comunicación permanente con la comunidad boliviana radicada en Venezuela, un país que durante décadas ha acogido a ciudadanos de distintas nacionalidades latinoamericanas por razones familiares, académicas y comerciales.
Las autoridades bolivianas exhortaron además a sus nacionales a mantenerse informados únicamente a través de canales oficiales y seguir las instrucciones emitidas por los organismos venezolanos de protección civil, responsables de coordinar las tareas de evaluación y respuesta.

Mientras los equipos de emergencia venezolanos continúan recopilando información sobre el alcance del sismo, Bolivia mantiene activos sus mecanismos diplomáticos y consulares para reaccionar ante cualquier eventualidad. En situaciones de este tipo, explican fuentes diplomáticas, las primeras horas suelen ser determinantes para confirmar el estado de los ciudadanos extranjeros y establecer canales rápidos de asistencia.
Por ahora, la principal noticia para las autoridades bolivianas es que no existen reportes de compatriotas afectados. Sin embargo, la activación de líneas de emergencia revela que el Gobierno prefiere actuar con cautela frente a un fenómeno natural cuyos efectos todavía están siendo evaluados sobre el terreno.

