LA PAZ, 13 ago (El Libre Observador) — La suspensión por ocho meses del senador boliviano Nilton Condori no ha frenado su carrera política. Por el contrario, el legislador ha convertido la sanción en un nuevo argumento para proyectarse hacia las elecciones de 2030, en una estrategia que él mismo compara con el recorrido político del expresidente Evo Morales.
Condori reaccionó este jueves a su suspensión del Senado reivindicándose como un dirigente indígena y “rebelde” y trazando un paralelismo con Morales, quien fue expulsado de la Cámara de Diputados en 2002, cuando comenzaba a consolidar su liderazgo político y social.
“Recordemos bien, 2002, el líder indígena Evo Morales ha sido expulsado de la asamblea parlamentaria de los diputados. Pasaron varios años, en 2026, otro líder indígena, aymara, rebelde, es suspendido por ocho meses”, afirmó Condori al establecer la comparación.
El senador sostuvo que su sanción no responde a actos de corrupción ni a delitos, sino a declaraciones contra sus colegas, a quienes calificó públicamente de “vagos, ociosos, mancagastos”. La Comisión de Ética del Senado determinó su suspensión por considerar que sus expresiones vulneraron el decoro parlamentario.
Condori, sin embargo, interpreta la medida desde otra perspectiva. Lejos de presentarse debilitado por la sanción, aseguró que esta le proporciona mayor fuerza para continuar su actividad política.

“No me están suspendiendo porque soy corrupto, porque soy mentiroso o porque hice algún acto nefasto o por traición a la patria, no. Mi única ambición siempre va a ser cambiar y transformar nuestra amada Bolivia”, afirmó.
La parte más política de su pronunciamiento llegó cuando anunció que buscará participar en las elecciones generales previstas para 2030. Condori dijo que comenzará a organizarse desde ahora y aseguró que su candidatura será una decisión firme, independientemente de las circunstancias políticas que atraviese el país.
“Sí o sí mi participación política va a ser 2030, pase lo que pase, voy a ser candidato”, enfatizó.
El anuncio convierte una sanción parlamentaria en el primer capítulo de una eventual campaña de largo plazo. Condori intenta presentarse como una figura capaz de capitalizar el malestar de sectores populares e indígenas y recuperar para ese espacio la representación política que, a su juicio, ha perdido.
Su referencia a Morales no es casual. El expresidente pasó de una crisis parlamentaria y de su expulsión de la Cámara de Diputados a convertirse en candidato presidencial y, posteriormente, en uno de los dirigentes políticos más influyentes de Bolivia. Condori pretende ahora utilizar esa trayectoria como antecedente para construir su propio relato político.
El senador suspendido también lanzó una advertencia a sus colegas, al señalar que espera que no intenten competir electoralmente en 2030 y pronosticar el retorno del “sector popular indígena” al poder.
El mensaje llega en un momento de reconfiguración del escenario político boliviano, después de años de fuerte polarización y de la crisis interna del movimiento político que durante casi dos décadas tuvo a Morales como principal referente.
Condori aún enfrenta un largo camino antes de convertir su anuncio en una candidatura efectiva. Pero su declaración deja clara su estrategia: transformar una sanción parlamentaria en un argumento de identidad política y presentarse como parte de una nueva generación de dirigentes indígenas dispuestos a disputar nuevamente el poder en Bolivia.
Más que una reacción a ocho meses fuera del Senado, su discurso busca abrir una campaña que mira cuatro años hacia adelante. Condori apuesta a que su suspensión sea recordada no como el final de su carrera política, sino como el comienzo de su camino hacia 2030.

