LA PAZ, 28 jun (El Libre Observador) – El drama boliviano del 26 de junio, cuando un grupo de militares liderados por el entonces comandante del Ejército, general Juan José Zúñiga, intentaron derrocar al presidente Luis Arce, continúa con la ola de detenciones.
El que aún fungía como comandante del Fuerza Aérea Boliviana (FAB), general Marcelo Zegarra, quien en ese fatídico día acompañó a Zúñiga en la tanqueta que irrumpió en la plaza Murillo y las puertas del antiguo Palacio Quemado y que le restó apoyo al líder golpista a último momento, ha sido aprehendido por las autoridades en el marco de las investigaciones.
Zegarra, quien en ese momento era el comandante de la FAB, parecía ser uno de los hombres más cercanos a Zúñiga. Junto al comandante de la Armada, Juan Arnez, ingresaron al Palacio de Gobierno tras violentar la puerta.

Sin embargo, en el interior del Palacio Quemado, se produjo un evento que cambiaría el curso de la historia.
En un video que circula por las redes sociales y que ha sido utilizado como evidencia por el gobierno de estos hechos irregulares, se observa al presidente Arce sosteniendo una vehemente conversación para ordenar a Zúñiga a replegar a los militares, que desacató abiertamente.
Acto seguido, el presidente se dirige a Zegarra para reprenderlo y reflexionarle con palabras persuasivas, «todavía está a tiempo», a lo que el excomandante responde con lealtad y con un firme «estoy con usted, señor presidente».
Este gesto de lealtad hacia Arce contrastó fuertemente con la actitud de Zúñiga, quien junto con Arnez se dieron la vuelta para abandonar las instalaciones de Palacio Quemado.
Quizá esa actitud de restar el apoyo a Zúñiga fue clave para desactivar el alzamiento y la retirada de los golpistas.

Tras este episodio, Zegarra participó en el acto de posesión de nuevos comandantes en Casa Grande del Pueblo, donde incluso fue saludado por el presidente Arce como comandante saliente.
Sin embargo, las investigaciones posteriores revelaron que Zegarra había participado en la planificación y ejecución del movimiento militar. El jueves, se presentó a declarar ante la Fiscalía con dos abogados, pero fue aprehendido tras las pruebas presentadas.
Con esta detención, el número de aprehendidos por el fallido golpe de Estado asciende a 21. Entre los últimos capturados se encuentran dos conductores de tanquetas y un capitán que dirigió la irrupción en Palacio de Gobierno.
La caída de Zegarra marca un punto de inflexión en la investigación del fallido golpe.

SE CONFIRMA MOVIMIENTO MILITAR
El arresto del excomandante de la FAB confirma que el movimiento militar no solo contó con el apoyo de Zúñiga, sino que también involucró a otros altos mandos militares.
La justicia boliviana continúa profundizando en el caso para determinar el alcance de la red golpista y sus posibles conexiones.
La historia del general Zegarra, un hombre que aparentemente era leal al presidente Arce pero que luego se vio involucrado en el intento de derrocarlo, refleja la complejidad y las tensiones que se vivieron en Bolivia durante aquellos días de junio.
La ciudadanía espera que la justicia boliviana asuma la responsabilidad transparente de esclarecer los hechos y garantizar que este tipo de eventos no se repitan en el futuro.


