LA PAZ, 24 sep (El Libre Observador) – El gobierno de Bolivia, a través de su Ministerio de Relaciones Exteriores, elevó una denuncia formal ante la comunidad internacional, alertando sobre una amenaza al orden democrático por parte del expresidente (2006-2019) Evo Morales con un ultimátum para la destitución de los ministros.
“En una concentración realizada este lunes 23 de septiembre de 2024, en la ciudad de La Paz, el expresidente Evo Morales Ayma ha amenazado con interrumpir la continuidad del orden democrático al dar un ultimátum al presidente constitucional, Luis Alberto Arce Catacora, para que, en 24 horas, cambie a su Gabinete de Ministros si quiere seguir gobernando”, refiere un comunicado con fecha 23 de septiembre dirigido a la Comunidad Internacional y difundido por la Cancillería a los medios este martes.
El comunicado gubernamental recalca que cualquier forma de extorsión o amenaza que busque imponer cambios en el gobierno legítimamente electo constituye un atentado contra la democracia.
“Rechazamos categóricamente las declaraciones del expresidente Evo Morales, así como cualquier intento de condicionar la continuidad del mandato que el pueblo boliviano otorgó en las urnas”, subraya el texto del Ministerio de Relaciones Exteriores.
La movilización, denominada “Marcha para salvar a Bolivia”, recorrió 189 kilómetros desde Caracollo, en el departamento de Oruro, hasta el centro de la ciudad de La Paz, con miles de simpatizantes de Morales.

Los marchistas se concentraron en un cabildo en las inmediaciones del centro de la ciudad de La Paz donde se instaló una tarima desde la cual Morales lanzó duros cuestionamientos al gobierno de Arce, exigiendo la remoción de ministros a quienes calificó de “narcos, corruptos y drogos (drogadictos)”, aunque no precisó nombres.
Además, se lanzó otro ultimátum al Tribunal Supremo Electoral para que apruebe el congreso de Lauca Ñ de la facción de Morales que ratificó como jefe del Movimiento Al Socialismo al expresidente (MAS).
El expresidente y ahora líder de los cocaleros del Chapare en Cochabamba (centro) también amenazó con continuar las movilizaciones si sus demandas no son atendidas, lo que elevó las tensiones dentro del partido oficialista.
El MAS, el partido que llevó tanto a Morales como a Arce a la presidencia, atraviesa un periodo de fuertes divisiones. Morales ha criticado repetidamente a Arce, sugiriendo que su administración está debilitada por la influencia de elementos corruptos. Mientras tanto, el gobierno de Arce ha respondido insistiendo en su compromiso con la democracia y señalando su disposición para el diálogo.

Mientras las tensiones aumentaban, el presidente Arce se dirigió a los bolivianos a través de sus redes sociales a la medianoche del lunes, expresando gratitud a los ciudadanos y organizaciones sociales que han apoyado a su gobierno.
En una vigilia instalada en la Plaza Murillo, el centro del poder político boliviano, miles de personas se congregaron para “defender la democracia”, al gobierno y rechazar lo que consideran un intento de desestabilización por parte de Morales y sus seguidores.
Arce, en su mensaje, agradeció a los defensores de la estabilidad del país, reafirmando su compromiso con la paz y el trabajo conjunto por una Bolivia unida.
“Hoy más que nunca estamos unidos y firmes para defender nuestra Revolución Democrática y Cultural”, escribió el presidente.
El Defensor del Pueblo se ha sumado a la convocatoria de conversaciones entre ambas facciones del MAS, señalando que la vía del diálogo es la única opción viable para resolver el conflicto. Sin embargo, hasta el momento no se ha definido una fecha, hora o lugar para las negociaciones, por las posturas radicales de ambos bandos.
La movilización de Morales, que culminó en la capital boliviana, terminó en incidentes violentos, con al menos tres heridos. Además, se reportó el consumo de alcohol por parte de algunos marchistas, lo que incrementó los episodios de descontrol en el final de la marcha.

