LA PAZ, 30 sep (Xinhua) — En medio de los campos de cultivo que se extienden entre los valles y llanuras bolivianas, el Gobierno del presidente Luis Arce reforzó este martes su compromiso con el sector agropecuario al garantizar el suministro de diésel subvencionado para concluir la campaña agrícola de invierno y preparar la de verano. La medida, según las autoridades, busca asegurar que la producción nacional de alimentos se mantenga estable y que los mercados locales no enfrenten desabastecimiento.
El ministro de Desarrollo Rural y Tierras, Yamil Flores, detalló que en los próximos meses se distribuirán 35 millones de litros de diésel, priorizando la cosecha de invierno y la preparación de suelos para la próxima temporada.

Entre agosto y septiembre, la distribución alcanzó 21 millones de litros, cubriendo cerca del 77 % de la demanda, un esfuerzo que refleja la coordinación del Gobierno con Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH).
Flores subrayó que la estrategia incluye estaciones móviles y puntos de distribución priorizados en zonas clave, donde los productores se encuentran en plena cosecha o iniciando labores de preparación. “Estamos priorizando la provisión de diésel para los productores porque queremos que, al igual que en la campaña de verano pasada, este año tengamos una buena producción y logremos que no falten alimentos en los hogares bolivianos”, afirmó.
El anuncio se produce en un contexto de creciente preocupación por la seguridad alimentaria, en un país que enfrenta desafíos climáticos y logísticos que amenazan la continuidad de la producción. Para las autoridades, garantizar el combustible no solo es una cuestión económica, sino un mecanismo para sostener la estabilidad social y reforzar la resiliencia de los productores ante un año agrícola que exige eficiencia y planificación.
Con esta medida, el Gobierno boliviano apuesta por un modelo de apoyo directo a los productores, integrando políticas de subsidio con infraestructura logística para asegurar que el país pueda transitar de manera efectiva entre las campañas de invierno y verano, manteniendo la producción y fortaleciendo la soberanía alimentaria.


