LA PAZ, 9 ago (El Libre Observador) — El gobierno boliviano, a través de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), desmintió este viernes las especulaciones de que se esté implementando un “gasolinazo encubierto” en el país. El director ejecutivo de la ANH, Germán Jiménez, fue contundente al rechazar las especulaciones surgidas tras los recientes anuncios del presidente Luis Arce en su discurso del 6 de agosto.
Durante una conferencia de prensa, Jiménez aclaró que el gobierno ha introducido una nueva gasolina, la Ultra Premium 100, a un precio de 6,71 bolivianos el litro (0,96 dólares). Sin embargo, aseguró que esta medida no representa un aumento encubierto del costo de los combustibles. “Es completamente falso que se trate de un gasolinazo encubierto. Este tipo de gasolina es necesaria para los vehículos modernos y de alta gama que ya circulan en el país”, afirmó.
El funcionario explicó que la nueva gasolina Ultra Premium 100, con su alto octanaje, está diseñada para satisfacer las necesidades de los vehículos más recientes, los cuales demandan un combustible de mayor calidad para optimizar su rendimiento y cumplir con normativas internacionales. “Esta gasolina mejora el rendimiento de los motores, proporciona mayor potencia, y es amigable con el medio ambiente”, destacó Jiménez, subrayando que cumple con la normativa internacional EURO.
Las declaraciones de Jiménez surgen en respuesta a las críticas de sectores opositores y algunos analistas, quienes calificaron las nuevas medidas como un “gasolinazo encubierto”. No obstante, el titular de la ANH insistió en que se trata de una interpretación errónea que busca politizar el asunto y generar confusión entre la población.

Los anuncios del gobierno se producen en un contexto de persistente escasez de combustibles en el país, que en las últimas semanas ha provocado bloqueos de carreteras y tensiones sociales. Según datos de la ANH, el parque automotor de Bolivia ha evolucionado significativamente en los últimos años. En 2018, solo el 18% de los vehículos en el país eran modelos modernos, posteriores a 2016. Para 2023, esta cifra ha ascendido al 33%, representando más de 818.000 unidades.
“El parque automotor ha evolucionado, y es necesario que las políticas energéticas del país se adapten a esta realidad. La introducción de nuevas gasolinas responde a esta necesidad”, explicó Jiménez, insistiendo en que estas medidas están orientadas a mejorar la calidad del combustible disponible en el mercado nacional.
El debate en torno a las nuevas gasolinas se mantendrá en los próximos días, mientras el gobierno busca despejar las dudas y garantizar el suministro adecuado de combustible para la población.

