SAO PAULO, 9 ago (El Libre Observador) — En un trágico suceso que ha conmocionado a Brasil, un avión modelo ATR 72-500, operado por la compañía Voepass, se estrelló en la localidad de Vinhedo, Sao Paulo, dejando un saldo devastador de 62 víctimas fatales, no hubo sobrevivientes.
El vuelo, que partió de Cascavel, Paraná, con destino al aeropuerto internacional de Guarulhos, terminó en una colisión que ha dejado un vacío irreparable en la comunidad y el país.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva confirmó la tragedia durante un acto oficial en Santa Catarina, expresando que «parece que todos» los ocupantes del avión perdieron la vida en el incidente. Voepass, por su parte, ha indicado que aún no se ha determinado la causa del accidente ni el estado exacto de los pasajeros y la tripulación a bordo.

Las imágenes transmitidas por los medios locales captaron el momento angustioso en que la aeronave, en picada y a alta velocidad, impactó en una zona residencial, generando una columna de humo visible desde varios kilómetros de distancia.
Residentes como Nathalie Cicari describieron el momento como «aterrador», recordando cómo el avión giraba descontroladamente antes de estrellarse, seguido de una explosión y el surgimiento de humo negro.
El avión siniestrado, un ATR 72-500 fabricado en Francia, había cumplido su primer vuelo en abril de 2010, según registros de planespotters.net. La tragedia ha movilizado a equipos de rescate del Cuerpo de Bomberos, la Policía Militar y la Defensa Civil del estado de Sao Paulo, quienes trabajan incansablemente en el lugar del accidente en busca de víctimas y evidencias que puedan esclarecer las circunstancias del fatal suceso.

El gobernador de Sao Paulo, Tarcísio de Freitas, interrumpió sus compromisos en Vitória para regresar a la capital y coordinar personalmente las labores de respuesta ante la emergencia en Vinhedo.
Autoridades locales y nacionales se mantienen en alerta máxima mientras continúan las investigaciones para determinar las causas de este trágico accidente que ha dejado a una comunidad entera de luto y conmocionada por la pérdida de vidas humanas en un día que quedará marcado en la historia reciente de Brasil.


