LA PAZ, 12 dic (El Libre Observador) — La Defensoría del Pueblo de Bolivia lanzó este viernes una advertencia inusual y contundente: la Nación Indígena Pacahuara, uno de los pueblos más antiguos y frágiles de la Amazonía, enfrenta un riesgo “crítico y acelerado” de desaparición.
El diagnóstico, presentado este viernes tras una visita oficial al departamento amazónico de Beni, revela que apenas cuatro personas conservan con autenticidad el idioma pacahuara y que casi la mitad de su territorio ha sido alterado por la expansión agrícola, la deforestación y los incendios forestales.
“Si un pueblo indígena como el Pacahuara desaparece, se fracturaría la esencia misma de ese carácter plurinacional. Su defensa no solo es un acto jurídico, sino un imperativo ético frente al colonialismo y el etnocidio”, afirmó el Defensor del Pueblo, Pedro Callisaya, al presentar los hallazgos que describen una amenaza simultánea: cultural, territorial y humanitaria.
UN PUEBLO REDUCIDO A CUATRO VOCES
La misión de la Defensoría visitó las comunidades de Puerto Tujuré y Alto Ivón, en el sector norte de Beni, donde constató una erosión lingüística acelerada. Las prácticas orales, que durante generaciones sostuvieron la cosmovisión y memoria pacahuara, hoy sobreviven en apenas cuatro hablantes, un umbral que para los expertos representa un punto casi irreversible de pérdida cultural.
El informe destaca también la limitación en el acceso a salud, educación y servicios básicos, elementos que profundizan el riesgo de desaparición. Las familias restantes viven en condiciones precarias que dificultan la transmisión intergeneracional del idioma y de sus prácticas ancestrales.

UN TERRITORIO BAJO PRESIÓN
El deterioro cultural convive con un asedio territorial cada vez más severo. La ampliación de la frontera agropecuaria, los incendios recurrentes y la deforestación han afectado el 47 % del espacio vital del pueblo Pacahuara, según datos de la Defensoría.
La pérdida de bosques y fauna amenaza directamente sus sistemas de vida: desde las rutas de caza hasta el acceso al agua y a los recursos que sostienen su tradición material y espiritual.
La amenaza no es nueva. La historia pacahuara está marcada por desplazamientos forzosos, masacres y explotación durante el auge del caucho y de la industria maderera del siglo XX. Originariamente asentados en regiones de Beni y Pando, hoy su presencia se reduce a un puñado de familias que resisten entre presiones económicas y un medio ambiente cada vez más degradado.
UN LLAMADO A LA ACCIÓN ESTATAL
Callisaya urgió al Estado a ejecutar políticas intersectoriales que protejan de forma inmediata a este pueblo en peligro, apelando al mandato constitucional de resguardar a las naciones indígenas.
La recomendación incluye fortalecer los mecanismos de protección territorial, implementar estrategias de prevención ante incendios y garantizar el acceso diferenciado a salud y educación para las familias pacahuaras.
El Defensor pidió además a los gobiernos subnacionales de Beni y del municipio de Riberalta mejorar la provisión de servicios básicos en las comunidades donde aún subsisten familias del pueblo. Según el informe, la protección territorial y la presencia de instituciones públicas son hoy insuficientes para detener el deterioro.
PRESERVAR UNA LENGUA, SALVAR UNA MEMORIA
El documento recomienda también reforzar el Instituto de Lengua y Cultura Pacahuara y promover programas educativos interculturales que eviten la desaparición definitiva de su legado lingüístico.
Asimismo, plantea la necesidad de estudios multidisciplinarios para verificar la posible existencia de grupos en aislamiento voluntario y asegurar la protección de su hábitat.
Para la Defensoría, la desaparición del pueblo Pacahuara no sería solo la pérdida de una cultura, sino un golpe al carácter plurinacional del Estado boliviano. La pregunta que sobrevuela el informe es una sola: ¿quedará tiempo para evitar que uno de los pueblos más antiguos de la Amazonía deje de existir?


