LA PAZ, 2 ago (El Libre Observador) – La violencia en el sector minero boliviano ha cobrado una nueva víctima. El mayor Pablo Justo Vargas Cuarita, herido en los enfrentamientos ocurridos en la comunidad de Yani, municipio de Sorata, ha fallecido, sumándose a la lista de bajas policiales en esta región.
Este trágico suceso se produce apenas unos días después de que el teniente Fabricio Reynoso perdiera la vida en el mismo incidente violento. Ambos efectivos policiales fueron víctimas de una emboscada mientras realizaban un operativo para verificar asentamientos mineros ilegales en la zona.
La intervención policial había sido solicitada por la Cooperativa Minera “Señor de Mayo”, que denunciaba la invasión de sus terrenos por parte de otros cooperativistas. Los enfrentamientos se tornaron violentos, con el uso de explosivos y armas de fuego, dejando un saldo de dos policías fallecidos y varios heridos.

La muerte de estos dos efectivos ha conmocionado al país y ha puesto en evidencia la gravedad del conflicto minero en Bolivia. Las disputas por el control de los recursos naturales, la falta de regulación y la presencia de grupos armados ilegales han convertido a este sector en uno de los más violentos del país.
Las autoridades han detenido a dos personas en relación con los hechos, quienes son investigadas por los delitos de homicidio, porte ilegal de armas y obstrucción a la justicia. Sin embargo, la violencia en la zona continúa siendo una amenaza para la seguridad de los trabajadores mineros, las comunidades locales y las fuerzas del orden.


